domingo, 11 de julio de 2010

Amor, Sexualidad y Liberación


Revisando cuidadosamente la forma de vida sexual occidental a través de los siglos, encontramos rápidamente, cuadros de conducta preocupante a la luz de la psicología freudiana y gnóstica.

Así es, amigos lectores, la insuficiente información en torno a la sexualidad, nos ha llevado a concepciones equivocadas cuando hemos tratado de encontrar una sabia conducción de esta energía.

Por el contrario, en Oriente, esta marcada desviación hacia caminos absurdos en materia sexual, no proliferó ni en cantidad ni en su forma, como ocurrió en contrapartida en nuestro hemisferio occidental.

En Oriente, el tabú que los occidentales hemos creado acerca de la sexología, no ha existido ni se ha presentado con las configuraciones alarmantes que hemos observado en nuestro hemisferio.

Durante la Edad Media, para citar un ejemplo, el sexo era materia pecaminosa y asociada siempre con el Demonio. El sexo se asociaba a los poderes infrahumanos y toda persona que incursionase en dicho terreno, era tomada como pervertida o poseída por influjos inferiores.

Recordemos, además, los martirios a los que se sometieron muchos seres humanos, llegando a mutilarse sus órganos creadores con el aparente propósito de acercase más a Dios. Y como nota resaltante, citemos aquí mismo, a esa otra cantidad de personas que utilizaron el sexo par ir “CONTRA NATURA”, buscando ligarse a principios mágicos y los favores de aquello que ellos apodaban “Satán”.

Lo que sí resulta cierto es que el sexo ha estado ligado siempre a los distintos renglones de la Vida de los seres humanos.

Indudablemente, al lado del SEXO, siempre se ha hablado de AMOR.

En tiempos de Roma, por ejemplo, hacia la época de la Roma Imperial, el sexo fue cultivado en los templos de Vesta y de Eleusis con marcado acento religioso y erótico al mismo tiempo. Lo mismo acusan los vestigios que aún se encuentran en las ciudades de Pompeya y Herculano, dentro de los templos en ruinas dedicados a Baco, Dionisios, Pan, etc., etc., etc.

Esta tendencia se manifestó igualmente en la Grecia Antigua, en donde florecieron gloriosamente los Misterios Sexuales de DIONISIOS.

Pasando luego a la época del Romanticismo, el Sexo y el Amor vinieron a estar mezclados dentro de una concepción PLATÓNICA y ANGELICAL.

Siempre han existido las dos caras de la moneda en materia sexual, es decir, eso que llamamos “SEXUALIDAD NORMAL”, y eso otro que llamaremos “INFRASEXUALIDAD”.

El presidente fundador del Gnosticismo Contemporáneo, V. M. SAMAEL AUN WEOR, ha dicho:

Entiéndase por Sexualidad Normal, aquélla practicada por personas que no tienen conflictos sexuales de ninguna especie. La Energía Sexual se divide en 3 tipos distintos. Primero: la Energía Sexual que se halla relacionada con la reproducción de la raza y la salud del cuerpo físico. Segundo: la Energía que se halla relacionada con las esferas del pensamiento y la voluntad. Tercero: la Energía que se halla relacionada con el Espíritu del Hombre, o sea, su parte divina.

Toda actitud mental negativa hacia el sexo, produce filtraciones de esta poderosa Energía en otras funciones, provocándose catastróficas consecuencias cuyo resultado fatal es la degeneración sexual o Infrasexualidad.

Hasta aquí las palabras del V. M. Samael Aun Weor, profundo conocedor de los Misterios Sexuales.

En nuestros días, (en esta edad del modernismo aparente), la Actitud Sexual de las gentes ha adquirido matices de marcada violencia. Para ensombrecer aún más este triste espectáculo, los medios de comunicación (cine, televisión, etc.) han dado al sexo descabelladas interpretaciones.

Los datos que se aportan a los espectadores, lejos de enriquecer la cultura sexual de los mismos, constituyen casi siempre una degradación de la ética sexual. Los vicios sexuales cabalgan dentro de las páginas de miles de libros publicados con el aparente propósito de ilustrar la Conciencia del lector...

Cantidades enormes de homosexuales y lesbianas se apoyan en sus argumentos, teniendo como base las estupideces que se dicen en tales o cuales libros de sexología de los que hoy se editan como la mala hierba en todos los confines del globo.

En tiempos remotos y aún hoy en nuestros días, en el Tíbet y en algunos lugares secretos de la India, el sexo es estudiado en forma rigurosa y de manera respetuosa como un medio de LIBERACIÓN PSICOLÓGICA Y ESPIRITUAL.

Conocen, muchos monjes Taoístas y Budistas, técnicas para llegar a controlar y transmutar las secreciones sexuales del organismo humano.

Estas técnicas del Budismo Zen o del Tao, son denominadas “TANTRISMO”, palabra ésta que designa a la reconciliación con la Fuerza Fohática Serpentina (alegoría oriental de la Potencia Sexual).

Lamentablemente, el Tantrismo que nos ha llegado a veces a occidente, a través de libros como el Kama Kalpa, el Kama Sutra o el Ananga Ranga, es simplemente una caricatura del verdadero TANTRISMO ORIENTAL.

Afortunadamente, la Ciencia gnóstica, (hoy enseñada por el V. M. Samael Aun Weor), replantea, una vez más, la temática sexual unida a la temática de la Liberación interior del hombre y de la mujer, tal y como antiguamente se desarrolló en los templos de Iniciación Tántrica. Con los conocimientos tántricos gnósticos, hoy podemos hablar perfectamente en términos de una SUPRASEXUALIDAD que fue practicada hace miles de años por antiquísimas culturas como lo fueron la Maya, la Griega, la Egipcia, la Arábiga, la Cultura China en tiempos del Dragón Amarillo, y muchas otras que sería muy largo citar.

Restos de esta cultura relacionada con la Suprasexualidad, los encontramos en los templos que se edificaron sobre las mismas rocas o excavados entre el seno de las montañas, como es el caso de los templos de Khajurajo en el Noreste de la India.

Cerramos este artículo invitando al lector a escudriñar las páginas de “El Matrimonio Perfecto”, “El Misterio del Áureo Florecer”, “El Parsifal Develado”, obras éstas del V.M. Samael Aun Weor, donde se podrá abrevar el néctar de la Sabiduría Tántrica.

Acotamos finalmente una máxima iniciática que dice: “Del estado humano saldrán Ángeles o Demonios, Águilas o Reptiles. El Sexo es el punto equidistante entre una cosa y otra”.

Por: Oscar Uzcátegui en "Ego, Esencia y Realidad"

Arte: Howard David Johnson

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