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sábado, 29 de enero de 2011

Koanes

I
«Un monje medita en un templo. Se duerme. Al dormirse, derriba una pequeña vela que prende fuego a los revestimientos de madera que adornan el lugar. Cuando el monje se despierta, el incendio arrecia. Enteramente construido en piedra desde el suelo al techo, el templo resiste el incendio que no se apagará hasta la completa desaparición de todos los revestimientos de madera. Antes de escapar de las llamas, el monje decide salvar un gran buda de madera. Aunque endeble, encuentra la fuerza milagrosa para levantar la estatua que pesa más de cien kilos. Llega delante de la puerta y se da cuenta de que el buda de madera es dos veces más alto y más ancho que aquélla. Imposible pasar por allí. Las paredes son demasiado sólidas para ceder. El monje no quiere que el buda, al que adora, sea pasto de las llamas. ¿Qué puede hacer para salir indemne con su tesoro?
II
Imaginad que estáis totalmente atrapados en un bloque de
piedra. ¿Cómo podréis salir de él? Pues se sale del bloque dando un paso hacia delante o a un lado.
III
Una oca pone un huevo en una botella. Más tarde, el huevo se rompe y sale de él una oca. ¿Cómo puede salir esta oca de la botella?

COLOFÓN
La historia del templo de piedra con sus revestimientos de madera y su buda inflamable es una historia mental. Todo ha sido inventado por nuestro cerebro. Hemos reunido un cierto número de datos en forma de problema que hay que resolver, pero no hay que perder de vista que todos esos datos son mentales, pura invención… La puerta demasiado estrecha de este koan no tiene más realidad que la dificultad que nosotros creamos. Una y otra cosa son creaciones del espíritu. Son falsas.
Somos nosotros quienes ponemos este límite de la puerta pequeña. Nos corresponde, pues, a nosotros (en la medida en que esta puerta tiene la misma naturaleza que el buda y que todo el resto de la historia) resolver el problema por nosotros mismos y al instante.Vivimos en problemas difíciles y a veces incluso terriblemente dolorosos que no son sino fruto de nuestra imaginación: puras creaciones de nuestra mente.

Primero, el buda de madera no existe. Ello no es óbice para que nosotros lo llevemos a cuestas. ¿Por qué cargamos con un peso semejante?
Segundo, nos dormimos. ¿Por qué nos dormimos?
Tercero, el incendio no existe. Sin embargo, nosotros lo convertimos en real y él termina por abrasarnos. ¿Por qué nos quemamos? Nos creamos nosot
ros mismos el incendio que nos destruye. ¿
Por qué queremos meternos en ese drama?
Cuarto, la puerta estrecha no existe. Estamos aprisionados por su culpa mientras que podríamos franquearla en seguida».
Con respecto a la oca. El monje se retira a meditar. Veinte años más tarde, solicita una entrevista con el maestro y le anuncia que ha resuelto el koan.
-¿Cómo lo has resulto?-pregunta el maestro.

-La oca ha salido-responde el discípulo.
De Alejandro Jodorowsky; En El dedo y la luna. Obelisco(2006).

viernes, 14 de mayo de 2010

La razón objetiva

Debemos saber que hay dos tipos de razonamientos diferentes. La razón objetiva tiene por basamento, de todos sus funcionalismos, los datos aportados por la Esencia, la Conciencia. La razón subjetiva es diferente: elabora sus conceptos de contenido con los datos aportados por los cinco sentidos. Ya sabemos que éstos son: ver, oír, tocar, oler y gustar. Con esos datos aportados, pues, por los cinco sentidos, la razón subjetiva, mediante su sistema de asociaciones, elabora sus conceptos. Así pues, con tales conceptos la razón subjetiva hace sus razonamientos.

Miradas las cosas desde este punto de vista, o desde este ángulo, ¿qué puede saber la razón subjetiva sobre lo Real, sobre eso que se esconde tras el mundo de las apariencias? Lo único que percibe son fenómenos; lo único que puede realmente conocer, es la sucesión de causas y efectos meramente sensoriales, pero lo que es "la cosa en sí”, sobre lo que es lo Real, sobre eso que existe tras las mismas apariencias, sobre las leyes de la naturaleza en sí mismas tal y cual son y no como aparentemente son, nada sabe la razón subjetiva, y nada puede saber, puesto que sus datos se basan exclusivamente en las informaciones que dan los cinco sentidos y nada más.

Cuando uno quiere saber algo más, cuando uno desea saber algo más: conocer aquello que se esconde tras las meras apariencias ilusorias del mundo físico, necesita desarrollar la razón objetiva, porque ésta funciona, naturalmente, con los datos aportados por la mismísima Conciencia.

Pero, para que la razón objetiva pueda tener sus funcionalismos, para que pueda desarrollarse correctamente, se necesita inevitablemente que la Conciencia que está llamada, precisamente, a proveer de datos a la razón objetiva, para sus funcionalismos, pues esté completamente libre de todas sus envolturas, libre de todos esos receptáculos en que normalmente está metida. Ya lo sabemos, ya lo hemos repetido demasiado, hasta la saciedad, que tales receptáculos son precisamente, los agregados psíquicos, esos diversos elementos inhumanos que en su conjunto constituyen eso que se llama Ego, "yo", "mí mismo", "sí mismo". Mientras la Conciencia esté enfrascada es tales agregados psíquicos, mientras esté embutida en el ego, no es posible que esté libre, y no estando libre, pues no puede aportar datos para la razón objetiva.

Así pues, primero que todo, necesitamos desvestir a la Conciencia de sus vestiduras, de sus vanas vestiduras, cuales son los agregados psíquicos; destruir tales vestiduras, tales inhumanos trajes, cuales son -repito- los diversos elementos inhumanos que llevamos dentro.

Una vez destruidos esos elementos infrahumanos, queda libre la Conciencia, puede funcionar. En ella están los datos que la naturaleza misma nos ha proporcionado para nuestra propia regeneración.

En la Conciencia está la Religión, el Buda, la Sabiduría y también aquellas partículas de dolor de nuestro Padre que está es secreto. Él ha sufrido con nuestros errores y sus partículas de dolor están depositadas en la Esencia, es decir, en la Conciencia. Si sabemos aprovechar tales partículas de dolor, trabajando sobre nuestros errores, trabajando con alegría, con gusto, porque no hay cosa que más agrade que destruir uno lo que es inhumano, el resultado será pues, obviamente, que venga el despertar. Pero ya dije, y repito, que en la Conciencia están los datos que necesitamos para nuestra propia regeneración y cultura. Lo importante es que quede libre esa Conciencia.

Así pues, destruir el "yo" es indispensabilísimo para que la Conciencia quede libre. Una vez libre, ella aportará a la razón, los datos necesarios para el funcionalismo de los procesos razonativos y objetivos.
Las gentes, ¿qué pueden saber de lo Real, de la Verdad? ¡Pues nada! ¿Qué pueden saber los científicos materialistas ateos, enemigos del Eterno. Obviamente nada, ¿verdad? ¿por qué? Porque todos los procesos razonativos son subjetivos; tienen como fundamento los datos aportados por los cinco sentidos.

Pero, ¿qué pueden saber ellos sobre las leyes que rigen la mecánica de los fenómenos? ¡Nada! Podrán, por ejemplo, saber cómo funciona la célula viva, pero ¿qué saben ellos de las leyes que rigen la mecánica celular? Ellos creen que sí saben y tratan, con su racionalismo subjetivo, de enlazar fenómeno con fenómeno, de explicar un fenómeno con otro, pero tampoco, aunque ellos creen que han llegado a descubrir la "cosa en sí”, no la han descubierto.

Las leyes de la mecánica celular no son conocidas por los hombres de ciencia, aunque ellos creen que las conocen. Mejor dicho, para usar esta vez el estilo socrático: ellos no solamente no saben, sino que además no saben que no saben. Estando en el error, no solamente están, sino que además ignoran que están, y eso es lo más grave. Así pues, conviene ante todo comprender la necesidad de utilizar para nuestra razón los datos de la Conciencia. Pero si queremos usar tales datos necesitamos libertar la Conciencia. Libre ella de todos esos elementos egoícos que nos condicionan y nos hacen la vida tan miserable, podrá aportar a la razón datos extraordinarios. Basada la razón en tales datos, podrá ella elaborar sus conceptos de contenido y hasta verbalizar sus razonamientos.

La razón objetiva es grandiosa en sí misma. Hay necesidad de desarrollarla y desenvolverla.

V. M. Samael Aun Weor

sábado, 16 de enero de 2010

La mente y la intuiciòn

El hombre mental reside en la cabeza con sus 7 portales. El cerebro está hecho para elaborar el pensamiento, pero no es el pensamiento. El cerebro es tan solo el instrumento del cuerpo mental.

El cuerpo mental es un organismo material, pero no es el organismo físico. El cuerpo mental tiene su ultrafisiología, y su ultrabiologia y su patología interna que los actuales hombres de ciencia desconocen por completo. El cuerpo mental está envuelto en una sedosa envoltura que lo protege y lo mantiene en línea con el sistema nervioso-cerebro-espinal. Esta envoltura es la armadura engendrada del cuerpo mental, dicha armadura está recubierta toda de ciertos “conos truncados” llamados “módulos”, los cuales vienen a ser los sentidos del cuerpo mental.

Entre esos centros sensoriales del cuerpo mental hay uno que le permite manejar las corrientes seminales, individuales y universales.

También existen en nuestro cuerpo mental ciertos sentidos que nos permiten recibir la sabiduría de las distintas estrellas La parte inferior de nuestra armadura vino a formar las circunvoluciones del cerebro. El cuerpo mental tiene un núcleo atómico que le sirve de base: dicho núcleo es el átomo maestro de la mente. El átomo maestro de la mente tiene toda la sabiduría de la naturaleza y el que a través de la meditación interna aprenda a comunicarse con dicho átomo él lo enseña e instruye en la Sabiduría cósmica, porque él es sabio.

El átomo maestro reside en nuestro sistema seminal, pero practicando magia sexual, el átomo sube a la cabeza y entonces nos ilumina en el mundo de la mente.

La armadura argentada brilla como el oro cuando practicamos magia sexual, porque millones de átomos transformativos de altísimo voltaje, la recubren y transforman totalmente. Entonces sí viene el despertar de la conciencia y la aristocracia de la inteligencia. Entonces sí se puede hablar de cultura mental y de transformación étnica.
…
La mente se divide entre mente concreta y mente abstracta.

Una cosa es la crítica de la razón práctica y otra cosa es la crítica de la razón pura. Los conceptos de contenido de la crítica de la razón práctica, se fundamentan en las experiencias de las percepciones sensoriales externas, y los conceptos de contenido de la crítica de la razón pura, se alimentan de las ideas a priori y de los intuitos.
El Brahama-vidya es la mente del Íntimo.

La mente del Íntimo viene a ser el fruto o extracto de todas las experiencias adquiridas con el cuerpo mental

El Brahama-vidya viene a ser el cuerpo aureolado de la victoria, mencionado en el libro “Dioses Atómicos”.

Una cosa es la mente como mente y otra cosa es la mente como instrumento. De las uniones momentáneas del Brahama-vidya con el cuerpo mental resultan las grandes iluminaciones cósmicas: el alma unida entonces con el Intimo se sume dentro de la grande alma del mundo, la súper-alma de Emerson, y percibe todas las maravillas macro-cósmicas; pero para realizar estas maravillas es necesario haber abierto el ojo de “Dagma”; este ojo es la intuición.

El que ya es intuitivo tiene un cuerpo mental especialmente constituido. El núcleo de una mente así, es un círculo de color violáceo resplandeciente. El libro Azug llama a esta mente así organizada “Damiorfla”. Un “Damiorfla” no se doblega ante las potencias del mal ni tampoco es esclavo de “maya” (la ilusión).

El que quiera estudiar el “Azug”, libro de la sabiduría oriental, tiene que someterse primero a las grandes y terribles pruebas iniciáticas. Yo recibí ese libro de manos del auténtico Maestro de la sabiduría Kout-Humi (K. H.)


Cherenzi, Paúl C. Jagot, Marde y Arkinson, no han sido mas que grandes charlatanes, pietistas y paranoicos embaucadores que solo han conocido las actividades inferiores del entendimiento. ¿Cuál de ellos conoció la ultra-fisiología y ultra-biología del cuerpo mental? La mayor parte de esos ampulosos psicólogos practicistas con sus famosas inyecciones psicológicas no saben sino de reacciones sensoriales y atavismos subconscientes, pero ¿cual de ellos conoce la estructura del cuerpo mental de un Brahamin? ¿Cuál de ellos conoce el uso y el manejo del tridente? Todos esos famosos psicólogos modernistas no son sino analfabetos en su ramo.

Una cosa es la razón y otra cosa es la intuición. La razón solo se alimenta de percepciones sensoriales externas. (Por medio de los sentidos percibe o recibe las impresiones y ella elabora las sensaciones), por ende es negativa y limitada.

El razonativo cree llegar a la verdad a través del batallar de las antítesis que dividen la mente y que la incapacitan para comprender la verdad.

El intuitivo, solo sabe escuchar la voz del silencio, y en su mente serena se reflejan con esplendente belleza las verdades eternas de la vida.

El razonativo convierte su mente en un campo de batalla lleno de prejuicios, miedo, apetencias, fanatismos, teoría y sus conclusiones siempre le deben ser favorables. Un lago turbio no puede jamás reflejar el sol de la verdad.

La mente del intuitivo fluye serena y silenciosa, lejos, muy lejos del negro batallar de las antítesis y de la tempestad de los exclusivismos.


La mente del razonativo es como un barco que solo sabe cambiar de muelles, y desde esos muelles que se llaman escuelas, teorías, religiones, partidos políticas, etc., acciona y reacciona con los preceptos ya establecidos. Una mente así es esclava de las energías estancadas de la vida, por ende tiene complicaciones y dolor.

Los hijos de la intuición, cual águilas rebeldes, se remontan altaneras hacia el sol de las grandes verdades inefables, libres del miedo, de ansias de acumulación, libres de sectas, religiones, escuelas, prejuicios sociales, fanatismos de banderas, apetencias, teorías, intelectualismos, odios, egoísmos, etc.

La mente del intuitivo fluye serena y silenciosa, deliciosamente como fuente cristalina de resplandeciente belleza entre el augusto tronar del pensamiento. El cuerpo mental del intuitivo es un vehículo maravilloso del Íntimo. La mente del intuitivo solo actúa bajo la dirección del Intimo y de ello resulta la recta acción, el recto pensar y el recto sentir.

El hombre que en él mundo solo sé mueve bajo la dirección del Íntimo, es feliz porque está lejos de toda clase de complicaciones y conflictos.

Para llegar a las cimas inefables de la intuición, hay necesidad de vivir integralmente de acuerdo con las sabias enseñanzas que el Divino Rabí de Galilea trajo a la tierra. Son las enseñanzas del Cristo las que nos conducen a las cimas inefables de la intuición. Lo interesante es movernos en el mundo físico exactamente de acuerdo con las sabias enseñanzas del Maestro. Lo interesante es hacer carne y sangre en nosotros las enseñanzas del Cristo.

Cristo no vino a fundar religiones: Cristo vino a unirnos con el Íntimo. (Nuestro Padre eterno).

“Todas las enseñanzas del Cristo tienen el gran ritmo musical del plano de las oleadas de vida, que es el mundo búdico o intuicional. El mantram Aum maní padme jum, vocalizado 10 minutos diarios, desarrolla la intuición. Ese mamtram se pronuncia así: om... ma... ssssss...iiiiiii pad....me....yom... Éste es el mantram de la intuición”.

La práctica de las enseñanzas Crísticas despierta el chacra del corazón en nosotros y pone en actividad el cuerpo búdico o intuicional, que nos conduce a la sabiduría y a la felicidad eterna. La magia sexual forma parte de las enseñanzas que Cristo enseñó en secreto a sus 70 discípulos, y conforme vamos practicando las enseñanzas Crísticas, el cuerpo etérico se va reorganizando totalmente, aumentando el volumen de los dos éteres superiores: cierto centro que se forma en la cabeza, desciende al corazón y organiza este centro para la intuición.

Al no desperdiciar nuestra fuerza Crística, se forma una malla protectora al alrededor del cuerpo etérico y en esta forma queda este cuerpo protegido de las corrientes externas. El cuerpo físico también se hace más fino y fuerte y hasta el rostro se transforma y embellece.

Las enseñanzas del Logos Solar operan sobre todos nuestros cuerpos internos y los convierten en finos instrumentos del Íntimo. Lo importante es vivir están enseñanza en la vida practica. Muchos confunden tristemente la mente cósmica con la conciencia cósmica. Una cosa son las ondas de la mente y otra cosa son las ondas de la conciencia.

La mente se nutre de la conciencia. La conciencia cósmica reúne las ondas afines de la mente. El tridente simboliza el juego de triple fuerza de los átomos transformativos de la mente.

El cuerpo mental no es el “yo”. El cuerpo mental solo es un instrumento del “yo”, y pretenden algunos falsos profetas esclavizar a sus discípulos de ese instrumento material: eso es el colmo de la necedad.

La mente del intuitivo es un cáliz inefable lleno de sabiduría.

La mente del intuitivo es el cáliz del Santo-Grial repleto de la sangre del Mártir del Gólgota.

La mente del intuitivo es la copa sagrada del Pleroma, es la copa sagrada del Samadhi, es el licor de los dioses, es el Soma que beben los señores de la mente, es licor del amor, es el licor búdico, es el vino de luz, ya transmutado en la retorta ígnea de la bella Elena. ¡Es la copa de los dioses inmortales!
Samael Aun Weor

sábado, 20 de junio de 2009

El Estado de conciencia

De la misma manera que una persona en su sueño no puede apreciar el "estado de vigilia", una persona corriente no puede darse cuenta lo que representa "estar conciente".
La vida ordinaria del hombre transcurre en el sueño de su propio estado de conciencia.
El Hombre mientras duerme no puede llevar una vida corriente, tiene que salir del sueño. Para que eso ocurra, cuenta con su instinto que le permite después que el sueño ha cumplido su objetivo, salir de él por su propia necesidad de vivir. En ese momento se "despierta" o entra en el estado de "vigilia".

No sucede lo mismo en el paso de "estado de vigilia" a "estado conciente".

Si bien el hombre tiene en su estado de vigilia momentos o ráfagas de "intuición", rara vez esos estados son tan fuertes para que la persona despierte a ese "estado de conciencia".

Nada en la vida cotidiana lo lleva a ese nuevo despertar. Y cree que no le es necesario y toda la actividad corriente puede ser llevada a cabo sin alcanzar otro estado que el de "vigilia".

Muy pocos consideran necesario trabajar por alcanzar un "estado de conciencia", todas las ideas que tiene, su educación y los demás condicionamientos se oponen a ello.
Sumergido en su vida corriente y por las demandas incesantes que este tipo de vida le obliga a responder, le impide ver la "necesidad" de satisfacer esa demanda interior. Al tener las mismas sensaciones físicas, al oírse siempre llamado por el mismo nombre, al encontrar conocido sus propios hábitos e inclinaciones que ha conocido, el hombre se imagina ser el mismo.

El hombre corriente se encuentra satisfecho con el estado de vigilia.

Cree que las insuficiencias y su eventual malestar provienen solamente de imperfecciones externas, y de la eliminación de ciertos defectos propios y de la gente que lo rodea.

Es necesario emprender un trabajo para poder alcanzar ese "estado de conciencia" que ya esta seguro de poseer. Por esta razón el hombre es llevado a vivir una vida de olvido. Su vida está llena de incidentes y contradicciones. No recuerda sus decisiones, ni la palabra que se dio a si mismo, y menos la que dio a los demás.

No recuerda lo que experimentó algunas horas atrás, inicia algo nuevo y al poco tiempo se aburre, a veces se olvida de por qué lo había emprendido.
Su interés cambia y se desplaza sin cesar, olvida como había pensado, como habló.

De esta manera sus teorías, opiniones, comportamientos cambian sin cesar. No conoce la estabilidad real. Frecuenta una estabilidad artificial creada con la ayuda de algunas asociaciones educadas en él, hábitos establecidos y condicionamientos en función de concepciones mentales, creadas por el medio ambiente tales como el honor, honestidad, deber, la ley, pero que no tiene relación, salvo por accidente, con su verdadera honestidad, con su verdadero honor, sólo alcanzables si se hubiera alcanzado el estado de conciencia.
Esto explica quizás el comportamiento del hombre hacia si mismo y hacia los que lo rodean.

En este accionar el hombre se olvida de si mismo y se pierde en todos sus problemas. Su atención es secuestrada por cada uno de ellos y se olvida completamente lo que en ese momento se proponía. Por un instante pone toda su atención en eso, sólo en eso, hasta que pase otra cosa que tome su atención y cambie su interés. En ese momento se ocupa de esa otra cosa y lo anterior es descartado o cae en el olvido. El hombre, así vive identificado con algún tema.

La atención que dispone es débil, no le permite mantener más que una sola cosa a la vez en su campo de visión. Algunas veces es atraída por las percepciones de lo que ocurre en el exterior, dando comienzo así a una continua interpretación de lo que sucede. Otras veces es tomada por alguna emoción interna que lo captura. Otras veces se enfoca a alguna percepción de lo real.

No sabe jamás con claridad en cual de estos tres terrenos se encuentra, quitándole así toda posibilidad de verse y observarse a si mismo.

La faz interpretativa y la imaginativa son superpuestas sin cesar sobre las percepciones reales por su intensa actividad psíquica mental. Se elaboran continuamente juntas, conjeturas y suposiciones, se interfieren con las percepciones de datos viejos y con las circunstancias reales actuales.

En particular sustituye o identifica todo el tiempo lo real y lo interpretativo y mental y se sirve indiferentemente de uno u de otro según le parezca más oportuno.
La sociedad, las circunstancias y hasta las condiciones atmosféricas le puede parecer una agresión personal si no son de su agrado. Generalmente todo el mundo está equivocado, el clima esta equivocado, sólo él tiene razón.

En ésta confusión el hombre se justifica a si mismo y deja de percibir éstas insuficiencias propias. Finalmente las encuentra normales y deja de sufrir por ello.

As salamun Aleykum

Trascripto por Nureddin Yerrahi Aporte Foro Sufi

miércoles, 2 de julio de 2008

La Conciencia y la Subconciencia

Después de la destrucción de la Atlántida, la conciencia humana se dividió en dos, la primera fue llamada Conciencia y la segunda recibió el nombre de Subconciencia. La Inconsciencia, resultó de nuestras formas meramente equivocadas de vivir, en definitiva, la causa del pecado. Es imposible que el Ser Humano pueda ser liberado de la esclavitud del pecado por Cristo, si este no se decide a trabajar decididamente por desperatr la Conciencia en Sí, que es Cristo mismo encarnado en el Alma de cada cristiano.

La Subconciencia debería ser Conciencia, pero desgraciadamente vivimos tan equivocados que de nuestras dos partes, duerme en forma profunda una de ellas: la Subconciencia.

El Subconsciente trabaja especialmente durante las horas de sueño físico. Si dicho subconsciente despertara y se tornara todo Conciencia, entonces es claro que viviríamos durante las horas del sueño totalmente despiertos en las dimensiones superiores y en el mundo tridimensional; seríamos concientes del conocimiento trascendental de las dimensiones superiores del espacio.
La llamada Infraconsciencia, Inconsciencia, Subconsciencia, etc., son únicamente distintas formas o zonas de la Conciencia dormida.
Urge despertar la Conciencia para ser un Iluminado, un Supraconsciente, un Santo.

La Supraconciencia es el atributo del Íntimo (del Espíritu). La facultad de la Supraconciencia es la Intuición.

Se hace necesario obligar a la Supraconciencia a trabajar para que la Intuición se haga poderosa. Recordemos que órgano que no se usa, se atrofia.

Las personas que no trabajan con la Supraconciencia tienen la Intuición atrofiada. La polividencia es Clarividencia intuitiva. Es la omnisciencia Divina. Este ojo se halla en la glándula Pineal. Allí reside el loto de mil pétalos. La aureóla de los santos. Allí reside la Supraconciencia. La Glándula Pineal se halla situada en la parte superior del cerebro. Quien quiera desarrollar la Supraconciencia deberá practicar la Meditación Interna.

Concentraos en la Divina Madre que reside en las profundidades de nuestro Ser, meditad en ella. Adormeceos rogándole que ponga en actividad nuestra Supraconciencia. Meditad diariamente. La meditación es el pan diario del sabio. Con la meditación desarrollamos la Supraconciencia.

A continuación vamos a definir qué es Conciencia para que se logre establecer una diferencia.

Conciencia: Aquello que llamamos Conciencia ordinaria de vigilia duerme profundamente. La Conciencia ordinaria de Vigilia se relaciona con los cinco sentidos y el cerebro. La gente cree que sí tiene Conciencia despierta y eso es falso, la gente vive en el sueño más profundo. Por lo tanto, Conciencia es Sabiduría, fundamento de lo que en verdad es.

¿Por qué duerme?- Nosotros hemos sido dotados de una Esencia, pero debido a la mecanicidad en que hemos caído y, a medida que ha nacido en nosotros la Legión o el "Yo Pluralizado", cada "Yo" ha agarrado una parte de la conciencia, la ha atrapado en su interior y esto ha hecho que nosotros tengamos la Conciencia dormida y no podamos ser dueños de nosotros mismos, porque el "Yo Psicológico " maneja la mente y las emociones y se encuentra ubicado en nuestro país psicológico, provocando que seamos esclavos del pecado y el error.

La Conciencia, mientras esté embotellada por el Ego, no puede despertar. Así que nos podemos atrever a decir, sin temor a equivocarnos que la humanidad actual tiene la Conciencia dormida, maneja una muy baja proporción de Conciencia. Se ha confundido el intelecto con la Conciencia.

Una persona puede llegar a ser muy intelectual pero esto no lo garantiza que su Conciencia esté despierta. Se sabe relacionar muy bien con el mundo en que anda, pero está muy mal relacionada con el mundo en que vive, o sea su cuerpo físico, su mente, su psiquis.

Es necesario saber que la humanidad vive con la Conciencia dormida. La gente trabaja soñando. La gente anda por la calle soñando. La gente vive y muere soñando.
Cuando hemos llegado a la conclusión de que todo el mundo vive dormido, comprendemos la necesidad de "despertar". Necesitamos el despertar de la Conciencia. Queremos el despertar de la Conciencia. El protagonista de esta terrible realidad es el obstinado Ego. El humano con respecto a su estado interior es una multiplicidad psicológica, una suma de yoes. Los ilustrados (ignorantes) de esta época tenebrosa, le rinden culto al "Yo" (el cual tiene embotellada nuestra Conciencia). Lo ponen en los altares, lo llaman "Alter Ego", "Yo Superior", no quieren darse cuenta que ambos son dos secciones del mismo Ego, ambos duermen nuestra Conciencia.

martes, 20 de mayo de 2008

Gnosis, el sentido del conocimiento

La palabra griega gnôsis significa simplemente "conocimiento". Pero en la literatura gnóstica no se trata en modo alguno de un saber cualquiera. La gnosis es un conocimiento dotado de maravillosos prestigios.

"Pocos pueden poseer este conocimiento; uno entre mil, dos entre diez mil". Simón el Mago comienza así su gran "Revelación" (Apophasis):

Esto es lo que se expresa en la Revelación de la Voz y del Nombre, que proviene del Pensamiento y del Gran Poder Infinito; por eso será sellado, escondido y conservado en la morada donde tiene sus fundamentos la raíz del Todo.

La gnôsis, posesión de los iniciados, se opone a la vulgar pistis (creencia) de los simples fieles. Es menos un "conocimiento" propiamente dicho que una revelación secreta y misteriosa. Las sectas gnósticas pretenden poseer libros de origen alógeno, o sea de origen exterior y superior al mundo en el que nos debatimos. Tales libros son atribuidos a personajes prestigiosos, verdaderos enviados celestes. He aquí, como ejemplo, lo que se afirma explícitamente en el Libro Sagrado del Gran Espíritu Invisible, una de las obras usadas en la secta de los setianos:

"Es éste el libro que ha escrito el gran Set (uno de los hijos de Adán). Lo ha depositado en montañas elevadas sobre las cuales el sol no sale ni podría salir jamás. Desde los días de los profetas, de los apóstoles y de los predicadores, ni siquiera (su) nombre estuvo ni pudo estar nunca en los corazones. Nadie lo oyó jamás. Este libro fue escrito por el gran Set a los ciento treinta años; lo depositó en la montaña denominada Charax, para que fuera manifestado en los últimos tiempos y en los últimos instantes".

Todos los gnósticos cristianos pretenden haber heredado por vías misteriosas las enseñanzas secretas dadas por Jesús a sus discípulos: Basílides, por ejemplo, pretendía haber recibido de Matías las doctrinas esotéricas reveladas a este apóstol por el Salvador. Los sectarios gnósticos hicieron circular muchos Evangelios llamados apócrifos: el Evangelio según los Egipcios, el Evangelio de María. El Apócrifo (en el sentido literal de la palabra griega: "Libro secreto") de Juan, etc. Gnosis implica transmisión de enseñanzas secretas, de "misterios" reservados a un pequeño número de "iniciados", a la "generación de fe inconmovible".

¿En qué se distingue de las otras doctrinas teosóficas u ocultas? "Se llama o se puede llamar gnosticismo -también gnosis- toda doctrina o actitud religiosa fundada en la teoría o en la experiencia de la obtención de la salvación por el conocimiento". La gnosis traduce siempre una necesidad individual de salvación, de liberación:

"...la gnosis -escribe Puech- es una experiencia o se refiere a una eventual experiencia interior, destinada a convertirse en estado inamisible (latín: inamissibilis, que no puede perderse"), a través del cual, en el curso de una iluminación que es regeneración y divinización, el hombre se cobra en su verdad, vuelve a recordar y adquiere otra vez conciencia de sí mismo, o sea que conoce simultáneamente su naturaleza y su origen auténticos; a través de esta experiencia se conoce o se reconoce en Dios, conoce a Dios y aparece ante sí mismo como emanado de Dios y ajeno al mundo, adquiriendo así, con la posesión de su "yo" y de su verdadera condición, la explicación de su destino y la certidumbre definitiva de su salvación, al descubrirse merecidamente salvado para toda la eternidad.

Teódoto, un discípulo de Valentín, nos dice que poseer la gnosis es saber "lo que fuimos y lo que hemos llegado a ser; dónde estábamos; dónde hemos sido arrojados; hacia dónde vamos y de dónde nos llega la redención; cuál es el nacimiento y cuál la resurrección".

La gnosis responde siempre a una angustia subjetiva del individuo, obsesionado por los grandes enigmas metafísicos. La Pistis Sophia ("Fe y Sabiduría"), la más célebre de las obras gnósticas en lengua copta, contiene una larga enumeración de los conocimientos de los que se benefician las almas elegidas: Por qué fueron creadas la luz y las tinieblas, el caos, los tesoros de la luz, los impíos, los buenos, las emanaciones de la luz, el pecado, el bautismo, la cólera, la blasfemia, la injuria, el adulterio, la pureza, la soberbia, la risa, la maledicencia, la obediencia y la humildad, la riqueza, la esclavitud; por qué existen los reptiles, los animales salvajes, el ganado, las piedras preciosas, el oro, la plata, las plantas, las aguas, el occidente y el oriente, las estrellas, etc. O sea que, al revelarle el misterio que cubre su origen y su destino, la gnosis permite al hombre comprender la significación de todas las cosas.

Un "conocimiento" tal, una "iluminación" semejante convierten a su beneficiario en un ser prestigioso:


Pues el hombre es un ser viviente divino, que no debe ser comparado con los demás seres vivientes terrestres, sino con los que habitan arriba, en el cielo, y que llaman dioses. O más bien, si es necesario atreverse a decir la verdad, es aún por encima de estos dioses que se halla el hombre realmente hombre, o existe al menos una completa igualdad de poder entre unos y otros.

En efecto, ninguno de los dioses celestes abandonará la frontera del cielo ni descenderá sobre la tierra; pero el hombre se eleva hasta el cielo mismo, lo mide, y conoce de un extremo al otro; capta todo lo demás con exactitud y maravilla suprema, no tiene siquiera necesidad de abandonar la tierra para estar en el cielo: tan lejos se extiende su poder.

Es conocido el famoso pasaje de san Pablo frecuentemente invocado por el esoterismo cristiano:

Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años fue llevado hasta el tercer cielo (si subió con su cuerpo o sin él, yo lo ignoro; sólo Dios lo sabe) y sé que este hombre fue elevado hasta el Paraíso y que oyó palabras inefables que a un hombre le está prohibido revelar.

Gracias a la iluminación de la que ha sido beneficiario, el gnóstico se sirve de la angustia misma para alcanzar el conocimiento definitivo.

Es amarga, en efecto -nos dice Simón-, el agua que encontramos después del Mar Rojo (Simón interpreta un versículo del Éxodo): porque ella es el camino que conduce al conocimiento de la vida, camino que pasa a través de dificultades y amarguras. Pero transformada por Moisés, o sea por el Verbo, esta agua amarga se convierte en dulce.

La gnosis -simbolizada por el fuego iluminador y generador- arranca el alma del elegido del espeso "sueño" en que se hallaba sumida: de ahí el empleo de métodos de adiestramiento espiritual destinados a engendrar estados especiales de conciencia y de supraconciencia. Sin embargo, la constituye, una vez que ha sido alcanzada, un conocimiento total, inmediato, que el individuo posee enteramente o del que carece en absoluto; es el "conocimiento" en sí, absoluto, que abarca al Hombre, al Cosmos y a la Divinidad. Y es solo a través de este conocimiento -y no por medio de la fe o de las obras- que el individuo puede ser salvado: sean cuales fueren los rasgos característicos del gnosticismo como filosofía religiosa, la gnosis se halla definida por esta posición general, y también por la actitud existencial de la que procede; es por su condición de experiencia vivida que la gnosis manifiesta su verdadera originalidad.


Paradójicamente, en algunos gnósticos cristianos se advierte el deseo de conocer el origen del mal: en una de las versiones del mito de Sophia, el error de esta "sabiduría" consistió en querer contemplar la Divinidad insondable; otra entidad mítico-metafísica, Horos, "el Límite", dará a Sophia conciencia de los límites de su naturaleza. Basílides anuncia el advenimiento final de la "gran Ignorancia", que se apoderará de todos los seres existentes, quienes ya no tratarán de conocer lo que los sobrepasa: " Son inmortales todos los seres que permanecen en el sitio que les corresponde". Pero tal actitud es completamente excepcional en el gnosticismo.

El gnóstico se salva mediante el conocimiento; pero ¿de qué debe ser salvado? Esta pregunta nos exige estudiar la actitud del gnóstico respecto de su cuerpo, del mundo visible y de la existencia sensible en general.


"La Gnosis es el conocimiento total, inconmensurablemente superior a la fe y a la razón. El Gnosticismo estar unido entonces a la sabiduría primordial original, fuente de las diversas religiones particulares".
"Para el gran tradicionalista francés Andrè Renè Guènon (1886-1951) y sus discípulos, en todas las religiones se halla la idea de una liberación metafísica del hombre por medio de la gnosis, o sea por medio del conocimiento integral; existe una asombrosa universalidad de ciertos símbolos y de ciertos mitos: de ahí la postulación lógica de un origen común de los diferentes esoterismos religiosos".
"La Gnosis simbolizada por el fuego iluminador y generador arranca el Alma del elegido del espeso "sueño" en que se hallaba sumida: de ahí el empleo de métodos de adiestramiento espiritual destinados a engendrar estados especiales de Conciencia y de supraconciencia. Sin embargo, la Gnosis constituye, una vez que ha sido alcanzada, un conocimiento total, inmediato, que el individuo posee enteramente o del que carece en absoluto; es el "conocimiento" en sí, absoluto, que abarca al Hombre, al Cosmos y a la Divinidad. Y es sólo a través de este conocimiento y no por medio de la fe (ciega) o de las obras, que el individuo puede ser salvado: sean cuales fueren los rasgos característicos del gnosticismo como filosofía religiosa. La Gnosis se halla definida por esta posición general, y también por la actitud existencial de la que procede; es por su condición de experiencia vivida que la gnosis manifiesta su verdadera originalidad".
"La Gnosis es el conocimiento del camino hacia lo alto y de los medios a emplear para seguirlo. Pero el hombre solo puede llegar a ella si advierte que él mismo es, en pequeño, el mundo entero; el hombre es un microcosmos donde aparecen todos los poderes y sustancias del macrocosmos; se compone de materia, pero contiene también del Logos, el Espíritu divino viviente que reina sobre las regiones superiores del Cosmos" (Leisegang, La Gnòse, página 27).
En este mismo libro Les Gnostiques en un capítulo titulado "El hombre, prisionero del tiempo" dice: "...El gnóstico no aspira más que a ser liberado del tiempo, y establecido o restablecido fuera de todo devenir, devuelto al estado en que supone que hallaba al principio; en la estabilidad y la verdad del Pleroma, de Aín, del ser eterno, de su Ser completo".
En "No somos de este mundo" que nos recuerda las palabras del Maestro Jesús "Mi reino no es de este mundo" encontramos: "...El gnóstico si se siente fuera de su patria, "exiliado" en el mundo terrenal, es porque experimenta la nostalgia lacerante de la patria original de la que ha caído: Tú no eres de aquí, tu estirpe no es de este mundo: tu lugar es el lugar de la vida".
"La parte superior del ser humano es un principio divino exiliado aquí abajo: mediante el conocimiento, ella reconoce su origen primero y se salva. De este modo el gnóstico alcanza el conocimiento supremo: El conocimiento del hombre es el comienzo de la perfección; el conocimiento de Dios es su consumación".
"El gnóstico vuelve a encontrar su verdadero Ser -intemporal y ontológico-, y en este reencuentro toma conciencia de la condición gloriosa, divina, que poseyó en un pasado inmemorial. El gnóstico llega así a la comprobación fundamental: Estoy en el mundo, pero no soy del mundo..."
"El problema del gnóstico es saber de qué modo su alma -que es una chispa divina extraviada en la tierra- podrá retornar a las regiones superiores de donde ha caído. Desde que fui unido a la carne -dice un salmo maniqueo que canta las desdichas del alma- olvidé mi divinidad. He bebido la copa de la locura, y me he rebelado contra mí mismo".
"Uno de los mitos más característicos de la Gnosis es el de la ascención del Alma a través de las esferas planetarias: el gnosticismo desarrolla bajo diversas formas el tema de la ascensión del hombre iluminado (ya sea en Espíritu, durante esta vida, o después de la muerte) hacia su patria original. El gnóstico es siempre un hombre que desea escapar a la fatalidad del mundo terrenal y recuperar la condición luminosa que poseyó antes de la caída".
"La Gnosis -dicen los gnósticos cristianos- es la redención del Hombre interior. ...La Gnosis rescata al Hombre Interior pneumático (espiritual); se basta con el conocimiento del Todo, y ésta es la verdadera redención".
"En el Nuevo Testamento, el esoterismo asoma más de una vez; ciertas fórmulas misteriosas no pueden explicarse mediante la exégesis literal. El último de los libros neotestamentarios, el Apocalipsis de San Juan, es inclusive bastante extraño; el simbolismo de las imágenes y de los nombres desempeña en él un papel muy importante, y hasta se encuentra una alusión a la doctrina de las reencarnaciones, de las que solo el verdadero cristiano puede escapar".
"En el Evangelio de San Juan encontramos alusión a la Luz Divina que las tinieblas no han extinguido (Juan, 1:5), así como un pasaje en el que se apela al conocimiento que posee el cristiano".
"En San Pablo es dable observar doctrinas comunes al cristianismo primitivo y a la Gnosis. El Apóstol, inclusive, apela a "la Sabiduría de Dios..., sabiduría recóndita, la cual predestinó y preparó Dios antes de los siglos para gloria nuestra, sabiduría que ninguno de los príncipes (como observa Doresse, la traducción literal es arcontes) de este siglo (literalmente: de este eón) ha entendido" (I-Corintios, II, 7-8)".

Serge Hutin

viernes, 2 de mayo de 2008

Simbología gnóstica en la Trilogía de Matrix

La trilogía de Matrix puede ser resumida en el tema de que toda la humanidad se encuentra en un estado de inconsiencia . La trilogía de Matrix es, en gran medida, gnosticismo puro. Los Wachowski utilizaron los esquemas del pensamiento gnóstico de principios de la era cristiana y los cruzaron con la CF más sofisticada. Genial. Peligroso. Quizá blasfemo. Pero así es y por ahí debiéramos leerlo.

El Arquitecto encarna al Demiurgo creador del mundo imperfecto en el que estamos 'prisioneros' y al que, por una no tan inesperada 'coincidencia', los gnósticos también denominaban 'matriz'. La matriz fué creada por el error -mas o menos deliberado- de algunos demiurgos creadores, que en determinadas corrientes de pensamiento se conocen como annunakis, de entre los que destacan Sakaki , el creador del abominable organo kundartiguador (causa del sueño de la conciencia), y Yahvé, el engañador (El falso Demiurgo del gnosticismo clásico). Estos demiurgos equivocados se oponen a los demiurgos positivos,- los Elohim -, de los cuales Jehová es el comandante. La escuela de estos Elohim busca entonces despertar al ser humano de ese sueño de la conciencia en la que se encuentra la creación humana. Algunos de los maestros que orientaron sobre el despertar y liberación de la Matrix fueron precisamente el Budha Sakyamuni y Jesucristo.
En el referido film, la Matrix es figurada semejante a una cárcel y sostenían que, por todos los medios a su alcance, los hombres debían liberarse de ella con la ayuda de un maestro iniciado (un Morfeo) que los 'despertara', es decir, los hiciera tomar conciencia de su condición de pobres seres arrojados en un orbe definitivamente defectuoso y maligno. Si el Arquitecto constituye el principio masculino de la creación, la Pitonisa representa su principio femenino (materno: el hecho de que suela aparecer en la cocina, horneando masitas y rodeada de niños compone una burda señal de ese rasgo. Esta es la Madre divina gnóstica, la Stella Maris Kundalini, la Virgen del Apocalipsis).

Ambos no se contraponen sino que se complementan. Por algo se encuentran -convergen- en el final que es una suerte de nuevo inicio. Él es un matemático, representa la Inteligencia creadora, pura e infalible (el Nous gnóstico). Ella, en cambio, se mueve en base a la intuición y viene a figurar la Sabiduría (La Madre Sophia). En términos orientales: el Yang y el Ying, respectivamente. Él supone la estabilidad inmutable de la ecuación, ella entraña el factor desestabilizante. Neo cumple el rol de Salvador y su relación con Cristo resulta evidente, representa al hombre que se cristifica en su proceso de liberación de la conciencia : la crucifixión final, el postrero resplandor de luz con forma central de cruz, el dar su vida por la salvación del 'mundo', denotan signos irrecusables. En el tramo final es además el ciego que ve, figuración tradicional del sabio, de aquél que posee la 'luz interior'. Neo: nuevo, no asociado al sentido de 'moderno', sino al de 'nuevo mundo' o 'nueva creación' en tanto 'vehículo' para acceder a ella. No por nada la nave que lo conduce a la Ciudad de las Máquinas y, después, al 'Cielo', lleva por nombre Logos. En este sentido debemos afirmar que en la enseñanza gnóstica, el ser humano que alcanza la liberación absoluta del Sueño (de la Matrix) se convierte en un cristificado.

Otro vocablo griego, otro término clave del gnosticismo, cuya traducción es 'La Palabra', 'El Verbo'. Así, el Logos conduce a la salvación y a la contemplación del supramundo. Recordemos a Trinity (¿tres?, ¿Trinidad?) al descubrir el 'cielo verdadero' -el sol y la luna, la límpida bóveda estrellada- negado a la visión (al conocimiento) de los hombres. Recordemos su mirada extasiada y sus palabras. Nos seduce la comparación de Smith con el Anticristo. La Pitonisa explica que es el 'doble negativo' de Neo y, en efecto, al vencerlo y 'tomarlo' la fusión de los opuestos determina su desaparición (¿se puede explicar de otra manera la conflagración final?)- Los gnosticos llaman a este proceso el misterio del Kristos-Lucifer. Esto por la sencilla razón de que el Ego guarda la energía de la Conciencia. Así, cuando el aspirante a la cristificación se va liberando del ego , incrementa su nivel de conciencia. Lucifer significa " dador de Luz" y fíjese que Jesucristo dijo "Yo soy la Luz del mundo". Por lo tanto Lucifer es precisamente la antítesis del Cristo.Smith, a nuestro modo de ver, figura la reproducción seriada de lo idéntico, ese perturbador rasgo del orbe global y postindustrial, de ahí su vinculación con los últimos estadios de la tecnificación y, por ende, del mal absoluto.

Smith, Príncipe de este Mundo, amo indiscutible aunque efímero de una ciudad colosal figurada como Babilonia (Babilonia la Grande en el cristianismo gnóstico representa precisamente el mundo falso de la inconsciencia, la realidad falsificada por el velo de Maya, la Ilusión). El Apocalipsis gnóstico según los hermanos Wachowski: la lucha de los ángeles bueno y malo para salvar o perder al mundo. La Luz versus la Tiniebla. Dualismo puro. Llegamos así al desenlace. Confesamos que nos descolocó. Muchos interpretaron que ese lugar tan idílico del final era la Verdadera Realidad. No creemos que así sea. Primero, porque si ahí se hallan metidos El Arquitecto, La Pitonisa y la pequeña Sati, que son sendos programas, el lugar debe ser, a su vez, un ámbito virtual a fin de que los contenga sin problemas. Segundo, porque el carácter virtual (no humano) del Arquitecto queda allí especificado por la respuesta que le da a la Pitonisa cuando ésta lo interroga acerca de si va a cumplir su parte del trato, permitiendo 'salir' (¿de la nueva Matriz?) a quienes así lo deseen. Él responde algo como: "Por supuesto, ¿acaso pensás que soy un hombre?". En consecuencia, se suma un tercero, y por ahora último, nivel de virtualidad: el de la Matriz regenerada. El sistema se reinicia pero no al modo del Arquitecto sino al de la Pitonisa. Este trabajo en su simbología gnóstica se refiere a las liberaciones sucesivas. Uno puede llegar a liberarase del sueño y alcanzar el estado de budeidad. Pero la budeidad no es el fin del camino: es preciso cristificarse.

Renace el ciclo, entonces, a la manera de una Edad de Oro. Esto permite pensar que las condiciones de vida de Sión, que como se dijo puede ser también virtual pero a otro nivel, deberán por fuerza ser distintas a partir de ahora. Sión representa el lugar sagrado oculto en los tiempos finales de un ciclo, los tiempos de penuria (la expresión es nada menos que de Hölderlin-un celebre poeta gnostico, como William Blake-). Los gnósticos cristianos identificabanm Sión con su propio corazón, morada de la Mónada Divina. El templo de Sión debía ser construído a partir de la liberación del ego. Como sea, en la Ciudad subterránea perdura una 'reserva' ante el avance incontrolado del orden tecnocrático. Un comentario final que refuerza la idea de reinstauración de la Matriz con la de recomienzo del tiempo en el marco de una Edad de Oro. Aquí cobra importancia fundamental el personaje de Sati, de indudable origen indio. En efecto, ¿para qué se introduce a esta nena en la última parte de la trilogía? ¿qué función cumple en la historia? ¿por qué se la liga a La Pitonisa? Ella significa, por su reaparición en el final, el umbral de un nuevo tiempo. De hecho, la palabra sánscrita satya tiene la misma raíz que la latina Saturno quien, recordemos, era el regente de la Edad de Oro. Satya Yuga es la designación india de esa primera (y perfecta) etapa de la humanidad. Satya loka es, en el sistema planetario indio, el lugar correspondiente a la órbita de Saturno. Además, en la tradición india la doctrina de los ciclos cósmicos encuentra justamente una de sus manifestaciones más acabadas. Así, al Kali Yuga, nuestra Edad, la de Hierro, la de la oscuridad, habrá de seguirle, al final del tiempo, una suerte de 'reinstalación' (y usamos esta palabra con toda nuestra mala intención, tal cual ocurre en la película con ese notabilísimo recurso del doble pasaje del gatito negro) de una nueva Edad de Oro. Sati viene a personificar, por ende, ese naciente orden de cosas ligado a una preponderancia de la Pitonisa, Sophia, ya que no del Arquitecto. Así es como la Matriz se reinicia. ¿De qué manera? Muy simple: conjugando armoniosamente (¿?) a la Naturaleza (visibles por vez primera, los signos naturales abundan en ese final: pastito verde -muy verde-, aguas cristalinas y un cielo de amanecer soleado ornado de vistosas nubes rojizas) con una tecnología medida y controlada (los esbeltos y para nada agresivos rascacielos que se observan a lo lejos así lo sugieren). He aquí el modelo de mundo ideal regido por la Pitonisa. El triunfo de la Madre Divina en la Edad de Oro , La Jerusalén Celestial del cristianismo gnóstico donde habitan los vencedores del Apocalipsis, los cristificados.

A partir de un articulo de Guillermo García

martes, 15 de abril de 2008

El aporte instructivo y el error doctrinal de Gurdjieff

"Las posibilidades del ser humano son enormes. Vosotros no podéis siquiera concebir la sombra de lo que el ser humano es capaz de alcanzar. Pero nada puede ser alcanzado en el sueño. En el estado de Conciencia de un humano dormido, sus ilusiones, sus "sueños" se mezclan con la realidad. Él vive en un mundo subjetivo del cual no puede jamás escaparse. Y es por eso que nunca puede hacer uso de todos los poderes que posee y vive únicamente en una pequeña parte de sí mismo.” George Ivanovitch Gurdjieff (1866?-1949)

¿Quién es Gurdjieff? Llamado el místico greco-armenio y apodado el Tigre de Turkestán, este personaje enigmático aparece un día en Europa, salido de ninguna parte, para desvelar una enseñanza esotérica nueva, que sin embargo pertenece a la más antigua Tradición.

Sin ser religioso, su enseñanza reúne a todas las religiones. Simple y científica, su explicación de la psicología humana y de las energías del cuerpo, no pertenece al Esoterismo y sin embargo responde a todas sus preguntas. Y aún cuando Gurdjieff no da la llave de la alquimia sexual para despertar el Kundalini, y omite voluntariamente hablar de la Divinidad, la Gnosis moderna le debe el Conocimiento más profundo y más preciso en relación con el Trabajo sobre sí mismo, la estructura del Macrocosmos, y cómo la mujer y el hombre (el Microcosmos) pueden, gracias a la Ley de las octavas, reconquistar el Macrocosmos transformando las energías inferiores egoicas para cristalizar los cuerpos internos.

Ciertamente la doctrina de Gurdjieff se nutre de la tradición gnóstica primordial inherente a todos los cultos, de tal modo que es posible hallarla tanto entre los misterios de la psicología egipcia, tibetana, la philokalia del primitivismo cristiano, la tradición musulmana del sufismo, etc. Precisamente Gurdjieff recopiló esta sabiduría de estas fuentes, y mas precisamente de la Sagrada Orden de Sarmongh.
Insistiendo en la idea que el ser humano, dormido, tiene la "impresión de hacer", Gurdjieff , a partir de estas fuentes, enseña que en realidad son los aspectos subjetivos de nuestra psicología que actúan mecánicamente a través de nuestros tres cerebros (intelectual, emocional y motor). El Recuerdo de Sí unido a la búsqueda de las Emociones superiores (la mística) es el único medio de ahorrar y de regenerar las Energías sutiles del Cuerpo con el fin de subir, de octava en octava, hacia los Mundos superiores de Conciencia. Es esto lo que se llama el Cuarto Camino.

Digno del Saber que Pitágoras (V.M. Kouthumi) encontró en el antiguo Egipto, Gurdjieff recibe, él mismo, estas llaves en los Monasterios milenarios de Oriente y de Medio Oriente, en donde él guarda el sitio secreto. Transmitido de Maestro a discípulo desde la noche de los tiempos, este Saber le permite a Gurdjieff despertar hasta el 70 % de Conciencia.
Abre numerosas escuelas en Europa, luego en Nueva York, y tiene numerosos discípulos (nótese a Ouspensky y a Maurice Nicoll). Escribe dos libros, generalmente mal comprendidos, mismo en nuestros días, y en respuesta a un accidente de auto donde corre peligro de perder la vida, decide no publicar el tercero, revelador. Y sin embargo, lo poco que nos han informado sus discípulos en sus escritos es grandioso. Habrá que esperar a Samael Aun Weor para desvelar la Gnosis en forma completa, en la cual el "fragmento de una enseñanza desconocida" relatado por Gurdjieff tiene un sitio primordial e irremplazable.

"EN QUÉ SITUACION OS DEJO"

El trabajo era un esfuerzo cotidiano. Gurdjieff daba a ciertos elegidos directivas relativas a la concentración del pensamiento, el control de la respiración y de la energía sexual, pero les exigía que guardaran silencio sobre ellas. En una entrevista acordada a Denis Saurat, en 1923, Gurdjieff resumía así su doctrina: Pocos seres humanos tienen alma. Ninguno tiene alma al nacer. Se debe adquirir un alma. Quienes no lo consiguen mueren; sus átomos se dispersan, no queda nada. Algunos se fabrican un alma parcial y quedan así sometidos a una especie de reencarnación que les permite progresar. Y por fin, una cantidad muy pequeña de hombres han llegado a tener almas inmortales. Pero esta cantidad es muy pequeña; apenas algunos. La mayoría de quienes han conseguido algo, no tienen todavía mas que almas parciales... Para el trabajo físico, quiero volverlos dueños del mundo exterior. No es más que una fase temporaria. Trato de darles todos los poderes. No hay diferencia entre los poderes ocultos y los otros. Los ocultistas de hoy se equivocan todos. Mientras tanto, Gurdjieff no limitaba sus actividades a la instrucción de los discípulos del Priorato. Proseguía la redacción de su obra Relatos de Belcebú y ofrecía re-presentaciones de La Lucha de los Magos, tanto en Estados Unidos como en el teatro de los Campos Elíseos en Paris.

Mucho después, ante sus fieles, reunidos en 1949 alrededor de su lecho de muerte en el hospital norteamericano de Neuilly, este gran aventurero o gran sabio pronunció estas palabras ambiguas y un tanto diabólicas: "En que situación os dejo".

(VER testimonio de Thomas Hartmann)

ERROR DOCTRINAL DEL MAESTRO GURDJIEFF : ¿KUNDALINI O KUNDARTIGUADOR (KUNDABUFFER)?

Como vemos, la doctrina de Gurdjieff, casi sin aristas en cuanto a psicología y conceptos elementales de conocimiento con respecto a la conformación del ser humano, salvo por alguna que otra técnica innecesaria como la llamada "del mayordomo", tiene sin embargo su mas grave caída en la definición de un concepto aparentemente inocuo, pero súmemente trascendental para la comprensión del esoterismo, particularmente de sus mas altos misterios: La Kundalini (La serpiente levantada de Moisés, la Virgen del Apocalipsis) y su antítesis el Kundartiguador (la serpiente tentadora del Génesis, el dragón del Apocalipsis) , que Gurdjieff confundió completamente, siendo este asunto la causa de su fracaso.
Veamos por ejemplo lo que escribiera :
En el capítulo 11, del libro “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, Gurdjieff dice:
“En la literatura llamada hermética , ustedes probablemente han encontrado las expresiones , o . Estos términos se emplean a menudo para señalar un poder extraño latente en el hombre que puede ser despertado. Pero ninguna de las teorías conocidas da la verdadera explicación de la fuerza de Kundalini. Esta fuerza se atribuye a veces al sexo, a la energía sexual, es decir se asocia a la idea de que es posible emplear la energía del sexo para otros fines. Esta última interpretación es completamente errónea, porque Kundalini puede estar en todas las cosas. Y sobre todo, Kundalini no es en ningún caso algo deseable o útil para el desarrollo del hombre. Es muy curioso notar cómo los ocultistas se han valido de una palabra cuya significación han alterado completamente, logrando hacer de esta muy peligrosa fuerza un objeto de esperanza y promesa de bendición.”
“En realidad, Kundalini es el poder de la imaginación, el poder de la fantasía, que usurpa el lugar de una función real. Cuando un hombre sueña en vez de actuar, cuando sus sueños toman el lugar de la realidad, cuando un hombre se toma a sí mismo por un león, un águila o un mago, es la fuerza de Kundalini que actúa en él. Kundalini puede actuar en todos los centros, y con su ayuda todos los centros pueden satisfacerse, ya no en lo real sino en lo imaginario. Una oveja que se toma a sí misma por un león o por un mago, vive bajo el poder de Kundalini.
“Kundalini es una fuerza que ha sido introducida en los hombres para mantenerlos en su estado actual. Si los hombres pudieran darse cuenta realmente de su situación, si pudieran darse cuenta de todo el horror de esto, serían incapaces de seguir siendo como son, ni siquiera por un segundo. Comenzarían enseguida a buscar una salida, y la encontrarían muy rápidamente porque hay una salida; pero los hombres no la ven, simplemente porque están hipnotizados. Kundalini es la fuerza que los mantiene en su estado de hipnosis. Para el hombre, despertar significa estar <>. Allí está la dificultad principal, pero es igualmente allí donde encontramos la garantía de la posibilidad de despertar, porque no hay legitimación orgánica para tal sueño – el hombre puede despertar.”


CIERTAMENTE EN SEMEJANTES AFIRMACIONES EL MAESTRO GURDJIEFF SE EQUIVOCÓ COMPLETAMENTE, YA QUE ESA ENERGIA HIPNOTIZANTE QUE MENCIONA NO ES ATRIBUTO DE LA KUNDALINI, SINO TODO LO CONTRARIO, DE LA SERPIENTE DESCENDENTE: EL KUNDARTIGUADOR O KUNDABUFFER. ESE ES EL PRINCIPAL MOTIVO POR EL QUE SU DCTRINA CONCENTRADA EN EL PRIORATO DE PARIS FRACASO ROTUNDAMENTE.
KUNDALA significa ENRROSCAR, KUNDALI, es ENRROSCADO; y KUNDALINI es ENRROSCADA. Estas etimologias son paralelas a YOGA, YOGI, YOGINI.
KUNDALINI ES LA SERPIENTE DE FUEGO ENRROSCADA TRES VUELTAS Y MEDIA (3 1/2 ), ENCERRADA EN EL CHAKRA MULADHARA, EN EL HUESO SACRO-COCCIGEO, QUE TIENE QUE DESPERTAR MEDIANTE LA MAGIA SEXUAL (TANTRA MAITHUNA SADHANA) Y SUBIR VERTEBRA POR VERTEBRA DE NUESTRA MEDULA ESPINAL.
En la tradición hindu, la AUTORREALIZACION ESTA BASADA EN EL DESPERTAR DE LA KUNDALINI, cosa que se nota que Gurdjieff desprecia por completo. No comprende el esoterismo hindú.
SOLO LEVANTANDO LA SERPIENTE DE FUEGO O LA KUNDALINI SHAKTI SE VAN FORMANDO LOS CUERPOS SUPERIORES DEL SER. ESTO NUNCA LO EXPLICO GURDJIEFF, NO TENIA LA CULTURA ESOTERICA DE UNA BLAVASTKY -POR EJEMPLO- PARA HABLAR CORRECTAMENTE DE LA CONSTITUCION SEPTUPLE DEL SER HUMANO.
GURDJIEFF comete el error de no hablar correctamente de la KUNDALINI, la confunde por la Serpiente Tendadora, la KUNDABUFFER que nos mantiene dormidos.
EL PODER SERPENTINO QUE TIENE DORMIDA A LA HUMANIDAD ES DE LA SERPIENTE TENTADORA, LA KUNDABUFFER DE GURDJIEFF, LA COLA DE LUCIFER QUE SE PROYECTA ASTRALMENTE DESDE NUESTRO COXIS HATA LOS INFIERNOS ATOMICOS DE LA TIERRA.
CUANDO CONSERVAMOS EL SEMEN MEDIANTE LA MAGIA SEXUAL, LA KUNDALINI SUBE POR NUESTRO MEDULA ESPINAL, LLENANDONES DEL FUEGO PENTECOSTAL DEL ESPIRITUSANTO, EN LA ZARZA ARDIENTE DEL HOREB.
CUANDO NOS DEDICAMOS A EYACULAR EL SEMEN, EL KUNDABUFFER O KUNDARTIOGUADOR EN EL QUE "PATINÓ"GURDJIEFF SE PROYECTA DEDE NUESTRO COXIS COMO LA COLA DE SATAN. ESTA ES LA SERPIENTE TENTADORA QUE NOS MANTIENE DORMIDOS PSICOLOGICAMENTE, LA SERPIENTE QUE SE ROBA NUESTRA ENERGIA SEMINAL PARA QUE NO PODAMOS CREAR LOS CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER.
LA SERPIENTE TENTADORA, "ASHLANGA" (EN LENGUAJE EGIPCIO,) LA KUNDABUFFER O KUNDARTIGUATOR DE GURJIEFF ES LA FUERZA CIEGA QUE NOS MANTIENE EN ESTADO DE HIPNOSIS PERMANENTE, ES LA FUERZA CIEGA QUE NOS MANTIENE DESNUDOS ANTE LOS OJOS DEL ETERNO.
Actualmente hay muchos hermanos que aún no entienden el Mensaje Gnóstico de Samael, EL VM Samael se baso en las enseñanzas gnósticas de Gurdjieff y Ouspensky para poder entregar la Segunda parte de la Enseñanza que empezo en la decada de los 60s.
Ouspensky fue discipulo de GurDjieff, pero Gurjieff aprendió su enseñanza de los Maestros Gnósticos del Medio Oriente, y se cita que toda la enseñanza de Gurdjieff fue tomada del esoterismo Sufi.
Hay un error gravisimo en Gurdjieff al no aceptar a la KUNDALINI SHAKTI, y confundirla con el nombre de KUNDABUFFER, que se traduce como organo KUNDA-AMORTIGUADOR o KUNDARTIGUADOR.
LA SERPIENTE KUNDALINI nos despierta de estado de hipnosis en que nos encontramos, y nos permite crear los cuerpos existenciales superiores del Ser. El maravilloso traje de Bodas de la parabola evangelica de Jesús el Cristo
LA SERPIENTE TENTADORA, LA KUNDABUFFER DE GURDJIEFF, nos mantiene en estado de hipnosis permanente.
Tenemos que hablar de esto pórque muchos de los detractores de Samael hablan de esto, para refutar al mismo Samael. y desconocen por completo el Error de Gurdjieff.

Agradecimiento, por su colaboraciòn al Hermano "TEKUJTLI"

lunes, 31 de marzo de 2008

Preparación para el ingreso a la Era de Acuario

Al ser la Era de Acuario una Era de la Luz, dirigida por cl sephirote CHOCMAH y el elemento aire.

Hay que comprender que es de vital importancia para toda persona que aspire a este ingreso extraordinario y trascendental a engrosar las filas de las personas que habitarán con cuerpo físico en la Era de Acuario.

Hay que comprender que al ser una época de luz, no podemos entrar a ella con nuestra tinieblas; para esto, nos debemos dedicar de una vez por todas, a crear la luz en nosotros, es decir: ¡Despertar Conciencia!.

Todos nuestros estudiantes gnósticos saben que las tinieblas en nosotros no son otra cosa que la viva representación de todos aquellos elementos infrahumanos que en nuestro interior cargamos, y que debemos darnos a la tarea de ir conociéndolos, comprendiéndolos y eliminándolos con las técnicas entregadas por el Venerable Maestro SAMAEL AUN WEOR.

No nos podemos engañar creyendo que vamos a ser habitantes de la Era de Acuario si continuamos como somos.

La Luz de Acuario debe tener un encuentro trascendental con la luz que hayamos creado en nosotros a través de la super disciplina gnóstica.

No olvide querido hermano, que el mundo está envuelto por un hechizo luciférico que impide que nosotros podamos emanciparnos sin hacer verdaderos super- esfuerzos.

La Luz en nosotros es indispensable para poder visualizar el camino.

La Era de Acuario está dirigida por CHOCMAH, el CRISTO COSMICO.

El CRISTO es la Luz. Para que el CRISTO COSMICO pueda liberarnos, es necesario que en nuestros corazones brille la luz de nuestro CRISTO INTIMO.

Así se realizará esa extraordinaria simbiosis de la Luz interior y la Luz exterior dentro de una armonía espiritual.

Es necesario que nuestros hermanos gnósticos se den a la tarea desde ya, a trabajar intensamente en la Obra tratada y dirigida por el CRISTO, para integrar dentro de sí las cinco condiciones fundamentales y esenciales en esta luminosa Obra, como son:

lro. Sacrificio Desinteresado por la Humanidad.

2do. Castidad Científica.

3ro. Negación de sí mismo.

4to. Desintegración de los Agregados Psíquicos.

5to. Y Perdón absoluto de las Ofensas.

El CRISTO como es sabido de todos, es una fuerza extraordinaria que llena todos los vacíos que tengamos en nuestra mente, en nuestra psiquis y en nuestra conciencia, cuando por un trabajo bien hecho hemos eliminado los elementos que allí cargábamos.

El CRISTO, a través del ETER DE VIDA, llena de alimento y de paz a los elementos: Tierra, Agua, Aire y Fuego, para que estos a su vez hagan las mutaciones.

Nos acondicionamos a través de una rectísima forma de vida: cambiando la forma de sentir, de pensar y de actuar, llenarnos de ese ETER DE VIDA para que nuestros elementos interiores también hagan sus mutaciones, llenándonos de vida, de armonía y de paz.

El elemento Aire en nosotros, que produce grandes convulsiones emocionales y mentales, debe ser mutado en pensamientos nobles de altruismo, de fe y seguridad.

Las emociones deben ser mutadas en momentos de meditación, oración, paz y amor.

El elemento Tierra, que produce en nosotros inercia, pereza y mala voluntad, debe ser mutado en actividad, diligencia, trabajo, ejercicios físico-esotéricos, llenándonos así de prana, de alegría.

El elemento Agua, que produce en nosotros estados melancólicos, lujuria, lascivia, debe ser mutado en altruismo, alegría, inspiración, a través de los ejercicios pránicos, pranayama y transmutación.

El elemento Fuego, que produce en nosotros estados terribles de ira, soberbia, violencia, debe ser transmutado en nosotros a través del silencio, la meditación, la oración, la comprensión en humildad, seguridad de sí mismo y amor.

Como usted ve, querido lector, la preparación para el ingreso a la Era de Acuario tiene que estar en concordancia con todas las características propias del Cristo.

Como ya dijimos, la Luz y el Movimiento son partes autónomas del mismo CRISTO. Sería injusto pensar que nuestra Obra se pudiera procesar dentro de los contextos de la inercia, pereza, mala voluntad, pasiones y razonamientos. El movimiento que ejerce la Era de Acuario en la naturaleza y en nosotros los humanos, nos invita a reflexionar que es la ERA DE LA INTUICION. Si nosotros queremos continuar manejando el destino de nuestra vida con la mente, estaríamos demasiado atrasados para ingresar a la Era de Acuario.

La mente es el centro más lento de nuestra máquina humana; en su orden le sigue el centro del movimiento; posteriormente el centro emocional; le sigue el centro instintivo, y por último el centro sexual.

Quisiéramos hacer una aclaración para mejor comprensión. De arriba hacia abajo cada centro va siendo más rápido, quiere decir esto que el centro sexual es el más rápido de los demás. Esto tiene una explicación esotérica: el centro sexual viene siendo el generador de la energía Crística, CRISTO mismo.

La única facultad que el ser humano tiene, más rápida que estos cinco centros, está en el corazón: es la INTUICION, para nosotros poder manejar con sapiencia y sabiduría los hidrógenos pesados que se procesarán en estos cinco cilindros de la máquina humana.

Es necesario que nos demos a la tarea en nuestro diario vivir, a desarrollar nuestro mundo intuicional. Esto se hace con la disciplina gnóstica, observación, auto· observación, inspiración, devoción y adoración.

Quien así procede no va a tener tiempo desocupado para estar pensando en cosas ambiguas e inútiles; sólo tiene tiempo para observar lo que hace, lo que está a su alrededor; sólo tiene tiempo para auto·observarse: ¿Qué piensa? ¿Qué siente?.

Sólo tiene tiempo para inspirarse en las cosas bellas de la naturaleza y del Creador.

Sólo tiene tiempo para tener devoción, hacer oración pidiéndo por sí mismo, por la humanidad, recibiéndo el pan de la transubstanciación para llenarse de paz y alegría, y en las horas de descanso adorar desde su corazón al Todopoderoso.

El tiempo es relativo, cuando no se sabe aprovechar. Cuando se hace buen uso de él,convertimos su realitividad en un punto, un eterno ahora y un corazón.
De "La Era de Acuario" V.M. Lakshmi

sábado, 1 de marzo de 2008

La necesidad de autoobservarse

A medida que uno trabaja sobre sí mismo se va comprendiendo cada vez más y más, la necesidad de eliminar radicalmente de su naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables.

El sentido de la auto-observación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano; trabajando seriamente, auto-observándose de momento en momento. Tal sentido se desarrolla en forma progresiva.

Ante el sentido de auto-observación íntima cada uno de esos yoes que en nuestro interior habitan, asumen realmente ésta o aquella figura secretamente afín con el defecto personificado por la misma. Indubitablemente la imagen de cada uno de estos yoes tiene cierto sabor psicológico inconfundible mediante el cual captamos, capturamos, atrapamos, instintivamente su naturaleza íntima y el defecto que la caracteriza.

Es necesario tomar nota sobre nuestros estados psicológicos diarios, si es que de verdad queremos cambiar definitivamente.

Antes de acostamos conviene que examinemos nuestros hechos ocurridos en el día, las situaciones embarazosas, la carcajada estruendosa y la sonrisa sutil.

Mucho tenemos que eliminar y mucho tenemos que adquirir. Se hace necesario hacer un inventario para saber cuánto nos sobra y cuánto nos falta. Es claro que el yo pluralizado (nuestros defectos) salen sobrando, es algo inútil y perjudicial.

Si queremos dejar de ser máquinas, si queremos despertar conciencia, tener verdadera capacidad de hacer, es urgente empezar por conocernos a sí mismos y luego disolver el yo psicológico (defectos). Cuando el yo pluralizado se disuelve sólo queda de nosotros el ser verdadero.

Un gran hombre después de haberse estudiado a sí mismo descubrió que tenía doce defectos, que le estaban perjudicando. Este hombre dijo: "Así como es imposible cazar doce liebres al mismo tiempo, porque cazador que lo intentara no cazaría ninguna, así también es imposible acabar con mis doce defectos al mismo tiempo".

Este hombre llegó a la conclusión de que sería mejor acabar primero un defecto y luego otro. Decidió dedicarle dos meses a cada defecto.

Cuando el hombre llegó a los 24 meses ya no tenía los defectos, había acabado con los defectos que le impedían llegar al triunfo. El resultado fue maravilloso. Esto hombre se convirtió en el primer ciudadano de los Estados Unidos, su nombre: Benjamín Franklin.

La enseñanza gnóstica da el método necesario para terminar con los defectos.

jueves, 21 de febrero de 2008

La virginidad del alma, por Meister Eckhardt

El maestro Eckhart (1260-1328) fué un monje dominico medieval en cuyas obras podemos intuir el místico magisterio del gnosticismo preservado históricamente en tantos otros místicos ortodoxos, católicos y protestantes. El llamado siempre es el mismo " Hay que anularse en el ser para llegar al infinito, debemos eliminar la falsa personalidad , el ego pluralizado que es ocasión de pecado y error a causa de la identificación absurda con este mundo o reino que como se sabe NO es de Dios (Jn. 18, 36). porque mientras se es algo, se es finito, y por tanto no se realiza la Divinidad.
Revisemos asi uno de sus mas significativos sermones titulado : "La virginidad del alma".

Intravit Iesus in quoddam castellum et mulier quaedam,Martha nomine, excepit illum in domun suam. Lucae II (Lc 10, 38)

He pronunciado primero unas palabras en latín, que están escritas en el Evangelio y que en alemán suenan así: "Nuestro Señor Jesucristo subió a una ciudadela y fue recibido por una virgen, que era mujer" (Lc 10, 38).
Ahora prestad atención a esta palabra: quien recibió a Jesús tenía que ser necesariamente virgen. Virgen indica alguien que está vacío de toda imagen extraña, tan vacío como cuando todavía no era. Mirad, ahora podríamos preguntar: ¿cómo puede, el hombre que ha nacido y alcanzado una vida intelectual, quedar vacío de toda imagen como cuando todavía no era? ¿No es cierto que sabe mucho de cuanto son las imágenes? ¿Cómo puede, sin embargo, estar vacío? Ahora atended a la distinción que os quiero comunicar. Si yo fuera en tal forma intelectual que todas las imágenes comprendidas desde siempre por todos, además de las que están en Dios mismo, estuvieran en mí, intelectualmente, y si a pesar de ello yo no sintiera apego por ninguna de ellas, ni hubiera tomado en propiedad nada de ellas, ni en el hacer, ni en el dejar de hacer, ni en el antes ni en el después; si, antes bien, estuviera en el ahora presente, libre y vacío, por amor de la voluntad divina, para cumplirla sin interrupción, entonces, verdaderamente ninguna imagen se me interpondría y yo sería, verdaderamente, virgen como lo era cuando todavía no era.
Que el hombre sea virgen, sin embargo, no le priva en absoluto de las obras que ha realizado; nada le impide ser virginal y libre, sin impedimento alguno frente a la verdad suprema, de la misma manera que Jesús está vacío y es libre y virginal en sí mismo. Como dicen los maestros, sólo lo semejante tiene motivo para la unión con lo semejante; por eso el hombre debe ser virgen y sin macha, si quiere concebir al Jesús virginal.
Ahora ¡atended y observad con aplicación! Si el hombre fuera siempre virgen, no daría ningún fruto. Para hacerse fecundo, es necesario que sea mujer. "Mujer" es la palabra más noble que puede atribuirse al alma y es mucho más noble que "virgen". Es bueno que el hombre conciba a Dios en sí mismo, y en esa concepción él es puro y sin mancha. Es mejor, sin embargo, que Dios fructifique en él, pues la fecundidad del don no es más que la gratitud del don, y así el espíritu se hace mujer en la gratitud que renace y en la cual el hombre engendra, de nuevo, a Jesús en el corazón paterno de Dios.
Muchos dones buenos son concebidos en la virginidad; pero no son engendrados, de nuevo, en Dios por la fecundidad femenina en una alabanza de gratitud. Los dones perecen y se anonadan, de suerte que, por su causa, el hombre no llega a ser nunca más bienamado ni mejor. Entonces su virginidad de nada le sirve, porque más allá de su virginidad no llega a ser una mujer plenamente fecunda. Ahí está lo malo; y por eso he dicho: "Jesús subió a una ciudadela y fue recibido por una virgen, que era mujer". Y esto debe ser así, tal como os acabo de mostrar.
Los esposos raramente dan más de un fruto al año. Pero ahora estoy pensando en otra clase de esposos: todos los que se hallan apegados a las oraciones, los ayunos, las vigilias y los diversos ejercicios y penitencias exteriores. Todo apego en la acción que te prive de la libertad de estar en ese ahora presente al servicio de Dios y de seguirlo sólo a él en la luz por la cual te guiaría en el hacer y en el dejar de hacer, libre y nuevo en cada instante, como si no tuvieras otra cosa, ni la quisieras o pudieras hacer; todo apego y toda intención en la acción, siempre que te prive de la nueva libertad, a eso llamo ahora "un año", pues por su causa tu alma no da ningún tipo de fruto, mientras no ha realizado la acción que has emprendido como algo propio; y no confías en Dios ni en ti mismo antes de haber realizado la acción que has concebido como tuya; de otra manera no hallas paz. Por eso no das fruto si no has realizado tu obra. A esto considero "un año", y, con todo, el fruto es pequeño pues no procede de la libertad, sino del apego en la acción. A esa gente es a quien llamo "esposos", porque están apegados a lo propio y dan poco fruto que, además, es pequeño, como ya he dicho.
Una virgen que es mujer es libre y está desapegada de lo propio y siempre se halla tan cerca de Dios como de sí misma. Da muchos frutos, y son grandes, ni más ni menos que Dios mismo. Ese fruto y ese nacimiento proceden de una virgen que es mujer y da frutos todos los días, cien o mil veces, incontables veces, dando a luz y siendo fecunda desde el fondo más noble; mejor dicho: llega a ser fecunda coengendrando a partir del mismo fondo del que el Padre da nacimiento a su Verbo eterno. Jesús, luz y reflejo del corazón paterno –san Pablo dice que es una gloria y un reflejo del corazón paterno que lo atraviesa violentamente con sus rayos (Heb 1, 3)-, este Jesús está unido a ella y ella a él, y ella brilla y resplandece con él como un único uno y como una luz pura y clara en el corazón paterno.
Más de una vez he dicho que en el alma hay una potencia a la que no afectan ni el tiempo ni la carne; fluye del espíritu y permanece en el espíritu y es completamente espiritual. Dios se halla en esa potencia tan reverdecido y floreciente, con toda la alegría y gloria, como es en sí mismo. Allí hay una alegría tan cordial e indescriptible que nadie sabe hablar de ella con propiedad. En esa potencia el Padre eterno engendra a su Hijo eterno, sin cesar, de manera que esta potencia coengendra al Hijo y a sí misma, como el mismo Hijo en la potencia única del Padre. Si un hombre tuviera todo un reino o todos los bienes de la tierra y Dios le diera entonces todo el sufrimiento, como nunca lo ha dado a nadie, y él lo sufriera completamente hasta su muerte, entonces, si Dios le permitiera por una sola vez contemplar cómo él (Dios) está en esa potencia, sería tan grande su alegría que todo su sufrimiento y su pobreza habrían sido todavía demasiado poco. Ah, incluso si después de todo Dios jamás le concediera el reino de los cielos, la recompensa por todo el sufrimiento habría sido muy grande; pues Dios se halla en esa potencia como en el ahora eterno. Si el espíritu estuviera siempre unido a Dios en esa potencia, el hombre no podría envejecer; pues el instante en el que Dios creó al primer hombre y el ahora en el que el último hombre desaparecerá y el ahora en el que yo hablo son iguales en Dios y no son más que un solo y mismo ahora. Ahora mirad, ese hombre habita en una sola y misma luz con Dios; por eso en él no hay sufrimiento ni paso del tiempo, sino una eternidad siempre igual. A ese hombre, verdaderamente, se le ha privado de todo asombro y todas las cosas están en él de forma esencial. Por ello no recibe nada nuevo de las cosas futuras ni de ninguna casualidad, pues habita en un presente siempre nuevo sin interrupción. Tal es la majestad divina que se halla en esa potencia.
Hay, todavía, otra potencia, igualmente incorpórea, que fluye del espíritu y permanece en él y es siempre espiritual (El Real Ser que mora en la conciencia). En esa potencia Dios luce y arde con todo su reino, con toda su dulzura y con toda su delicia. Verdaderamente en esa potencia hay una alegría y una delicia tan grandes y sin medida que nadie es capaz de explicar ni revelar. Por otro lado digo: si hubiera un hombre que con el intelecto y según la verdad mirara por un instante la delicia y alegría que hay en su interior, todo el sufrimiento que pudiera padecer y que Dios permitiera le sería bien poca cosa y una nonada; digo más: incluso le sería una alegría y un descanso.
Si quieres saber bien si tu sufrimiento es tuyo o de Dios, debes reconocer lo siguiente: si sufres por ti mismo, sea en la forma que sea este sufrimiento, te causa dolor y te cuesta soportarlo. Si, por el contrario, sufres por Dios y sólo por él, entonces no te causa dolor y no te resulta pesado, pues Dios lleva la carga. En verdad, si hubiera un hombre que quisiera sufrir por Dios y sólo por el amor de Dios y sobre él cayera todo el sufrimiento padecido por los hombres y con el que carga el mundo entero, no le causaría dolor y tampoco le resultaría una carga, porque Dios llevaría el peso. Si alguien cargara sobre mis espaldas un quintal y otro sostuviera el peso, me daría igual cargar con cien que con uno, pues no me resultaría pesado y tampoco me causaría dolor. Dicho brevemente: lo que el hombre sufre por Dios y sólo por él, Dios se lo hace liviano y dulce. Por eso he dicho al comienzo, cuando empezamos nuestro sermón: "Jesús subió a una ciudadela y fue recibido por una virgen, que era mujer". ¿Por qué? Necesariamente tenía que ser una virgen y además mujer. Ahora bien, os he dicho que Jesús fue recibido, pero no os he dicho qué es la ciudadela y esto lo quiero hacer ahora.
Algunas veces he dicho que en el espíritu hay una potencia y sólo ella es libre. A veces he dicho que es una custodia del espíritu; otras he dicho que es una luz del espíritu y otras veces que es una centella. Pero ahora digo que no es ni esto ni lo otro, y sin embargo es algo que está por encima de esto y lo otro y por encima de lo que el cielo lo está sobre la tierra. Por eso la llamo, ahora, de la manera más noble que nunca he hecho y, con todo, se burla tanto de la nobleza como del modo y queda por encima de ellos. Está libre de todo nombre y desnuda de toda forma, totalmente vacía y libre, como vacío y libre es Dios en sí mismo. Es tan completamente una y simple como uno y simple es Dios, de manera que no se puede mirar en su interior. Esa misma potencia de la que estoy hablando, en la que Dios se halla dentro, floreciendo y reverdeciendo con toda su deidad, y el espíritu (floreciendo) en Dios, en esa misma potencia el Padre engendra a su Hijo unigénito, de forma tan verdadera como en sí mismo, pues verdaderamente él vive en esta potencia; y el espíritu engendra con el Padre al mismo Hijo unigénito y a sí mismo como el mismo Hijo y es el mismo Hijo en esa luz y es la verdad. Si pudierais captar esto con el corazón, entenderíais bien lo que digo, pues es verdad y la verdad misma lo dice.
Mirad, ¡atended ahora! La ciudadela en el alma de la que hablo y en la que pienso es en tal forma una y simple, y está por encima de todo modo, que la noble potencia de que os acabo de hablar no es digna de echar jamás una mirada en su interior, aunque sea una sola vez, y tampoco la otra potencia de la que he hablado y en la que Dios brilla y arde con su reino y su delicia, tampoco se atreve a mirar nunca en el interior; tan completamente una y simple es esa ciudadela por encima de todo modo y toda potencia se halla ese único uno que nunca potencia alguna ni modo, ni siquiera el mismo Dios, pueden mirar en su interior. ¡Totalmente cierto y tan verdad como que Dios vive! Dios mismo, en tanto que es según el modo y la propiedad de sus personas, no se asoma allí ni por un solo instante, ni jamás ha mirado en su interior. Esto es fácil de observar, pues ese único uno es sin modo y sin propiedades. Por eso, si Dios quiere alguna vez asomarse en su interior, le costará necesariamente todos sus nombres divinos y sus atributos personales; si quiere echar una mirada en su interior, es necesario que lo deje absolutamente todo fuera. En la medida en que es un uno simple, sin modo ni propiedad, allí no es ni Padre, ni Hijo, ni Espíritu Santo; y, sin embargo, es un algo, que no es ni esto ni lo otro.
Mirad, en la medida en que él es uno y simple se aloja en ese uno, que llamo una ciudadela en el alma, y si no es así no puede entrar allí de ninguna manera; sólo así penetra y se halla en su interior. Ésa es la parte por la que el alma es igual a Dios y ninguna otra. Lo que os he dicho es verdad: pongo a la verdad por testigo ante vosotros y a mi alma como prenda.
Que Dios nos ayude a ser una ciudadela, a la que Jesús suba y sea recibido y permanezca eternamente en nosotros en la manera que os acabo de decir. Amén.

("El fruto de la nada", Maestro Eckhart, editorial Siruela)