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sábado, 5 de febrero de 2011

Los 10 mandamientos de la Era de Acuario

1 ) Amarás a tu Dios interno y al prójimo como a ti mismo.
2 ) Estudiarás la doctrina secreta del Salvador del Mundo.
3 ) No vituperes jamás del prójimo ni hables palabras inmodestas o vanas.
4 ) Deberás sacrificarte por amor a la Humanidad y amar a tus peores enemigos.
5 ) Deberás obedecer la voluntad del Padre; así en los cielos como en la tierra.
6 ) No cometerás fornicación, ni adulterio en pensamiento, palabra y obra.
7 ) Lucharás contra el mundo, el demonio y la carne.
8 ) Deberás ser infinitamente paciente y misericordioso.
9 ) Practicaréis el arcano A.Z.F. con tu legítima pareja.
10 ) Lavaréis tus pies en las aguas de la renunciación.
QUIEN cumpla en forma exacta estos mandamientos se autorealiza, íntimamente, pues tú puedes hacerlo si profundizas en estos estudios que son altamente Filosóficos, científicos y revolucionarios.
V.M. S.A.W.

martes, 8 de diciembre de 2009

Cristología Gnóstica: El Cristo Místico

Ya nos acercamos a ese aspecto más profundo de la historia del Cristo que le da su más positiva influencia sobre los humanos corazones. Ya nos acercamos a esa vida eterna que brota de manantial invisible, y cuya espléndida corriente de tal modo envuelve a su representante, que deslumbra a los mortales y los agolpa en torno suyo, antes dispuestos a repeler aún los mismos hechos históricos, que a rechazar una verdad que como esencia de la vida superior intuitivamente reconocen. Nos acercamos al sagrado recinto de los Misterios, donde levantaremos una punta del velo que oculta el santuario.
Hemos visto que retrocediendo a la antigüedad cuan lejos es posible, siempre encontramos reconocida en todas partes la existencia de una enseñanza oculta, de una doctrina secreta transmitida por los Maestros de Sabiduría en condiciones rigurosas y ceñidas a candidatos aprobados. Eran estos candidatos iniciados en "Los Misterios", nombre que en la antigüedad comprendía, según hemos visto, lo más espiritual de la religión, lo más profundo de la filosofía, lo más valioso de la ciencia. Por estos Misterios pasaron todos los grandes Instructores de los tiempos antiguos, entre los cuales eran los más grandes los Hierofantes. Los que se dieron a la luz del mundo para hablar del Universo invisible, atravesaron antes el portal de la Iniciación y aprendieron allí el secreto de los Santos Seres de sus propios labios; todos ellos vinieron acompañados de la misma historia de la cual son versiones los mitos solares, idénticos en sus rasgos esenciales, y distintos sólo en el color local.
Esta historia es en su origen la del descenso del Logos a la materia; y el Dios Sol es su símbolo propio, puesto que el Sol es su Cuerpo, por lo que con frecuencia se le señala como "Aquel que mora en el Sol". Bajo cierto aspecto, el Cristo de los Misterios es el Logos que desciende a la materia, siendo el gran Mito del Sol la enseñanza popular de esta verdad sublime. Como en los casos anteriores, el Divino Maestro que trajo la Antigua Sabiduría y la publicó de nuevo en el mundo, fue considerado como una manifestación especial del Logos, y así fueron sucesivamente aplicadas al Jesús de las Iglesias las narraciones pertenecientes a este gran Ser; de este modo vino a quedar identificado en el lenguaje cristiano, con la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Logos o la palabra de Dios (1) , y los acontecimientos salientes referidos en el mito del Dios Sol, vinieron a ser los acontecimientos salientes de la historia de Jesús, considerado como la Divinidad encarnada, el "Cristo mítico". Y así como en el macrocosmo, o sea el Cosmos, el Cristo de los Misterios representa al Logos, o Segunda Persona de la Trinidad, así también en el microcosmo, o sea el individuo humano, representa el segundo aspecto del Espíritu Divino en el hombre; por donde en éste se le llame "el Cristo" (2) . El segundo aspecto del Cristo de los Misterios es, pues, la vida del Iniciado, la vida en que se entra a la gran Iniciación primera; durante ella, el Cristo nace en el hombre, y más tarde se desarrolla en él. Para comprender esto mejor, se hace preciso examinar las condiciones que al candidato a la Iniciación se imponen, y estudiar además la naturaleza del Espíritu del hombre.
Sólo aquéllos podían considerarse candidatos a la Iniciación que fuesen ya buenos, según entienden la bondad los hombres, conforme a la medida estricta de la ley. Puros, santos, sin mancha, libres de pecado, su vida sin trasgresión, eran frases empleadas para señalarlos (3). Debían también ser inteligentes, tener bien desarrollado su entendimiento y ser bien educados (4). La evolución realizada en el mundo, una vida tras otra, por el desarrollo y amaestramiento de los poderes mentales, de las emociones y del sentido moral, por las enseñanzas adquiridas de las religiones esotéricas, por el cumplimiento de los deberes y por el esfuerzo hecho para ayudar y elevar a los demás, cosa ésta perteneciente a la vida ordinaria del hombre que está en curso de desenvolverse. Cuando todo esto se ha logrado, el hombre se ha hecho "un hombre bueno" –el Chrîstos de los griegos- y todo esto ha de alcanzar, antes que pueda ser el Christos, el Ungido. Después que ha llegado al colmo de la vida buena exotérica, está a punto de ser candidato a la esotérica, y entonces comienza a prepararse para la Iniciación, mediante el cumplimiento de determinadas condiciones.
Estas condiciones señalan los términos de los atributos que debe adquirir, y en tanto trabaja para darles vida, va andando por el Sendero Probatorio, que así suele llamarse el Sendero que conduce a la "Puerta Estrecha", más allá de la cual está el "Camino Angosto" o "'Sendero de Santidad": el "Camino de la Cruz". No es indispensable que lleve a la perfección el desarrollo de estos atributos, pero sí que haya hecho ciertos progresos en todos ellos, para que el Cristo pueda nacer en él. Tiene que preparar una morada pura para el Divino Niño que en él ha de desarrollarse.
De estos atributos, mentales y morales todos, es el primero el Discernimiento; significa esto que el aspirante debe poner por obra el apartar en su mente lo Eterno de lo Temporal, lo Real de lo Ilusorio, lo Verdadero de lo Falso, lo Celestial de lo Terreno. "Las cosas que se ven son temporales" -dice el Apóstol- "mas las cosas que no se ven son eternas" (5). Viven los hombres constantemente sometidos al espejismo de lo que se ve, el cual los ciega para lo que no se ve. El aspirante debe aprender a distinguirlos, de modo que lo que para el mundo no es real, sea real para él, y lo que es real para el mundo, le aparezca ilusorio; pues sólo así es posible "andar por fe, no por vista" (6). Y así también debe el hombre llegar a ser uno de aquellos a quienes señalaba el Apóstol como de edad cumplida, aquellos, "que, por la costumbre, tienen ya los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (7). Seguidamente este sentido de la falta de realidad ha de producir en él Disgusto por lo ilusorio y pasajero, meras cortezas de la vida, impropias para satisfacer el hambre, a no ser el hambre de los cerdos (8).
Esta etapa del desarrollo se halla enérgicamente presentada por Jesús con su lenguaje enfático, encaminado a impresionar vivamente el ánimo de su auditorio, en estas palabras: "Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, y mujer e hijos, y hermanos y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo" (9). Dura es, en verdad, esta sentencia, y, sin embargo, de semejante aborrecimiento, traído al discurso como antítesis de los afectos egoístas y exclusivos, tales como los entiende el mundo, ignorante de la Unidad Suprema que todo lo funde en un afecto único y sumo, habrá de surgir un día un amor más profundo y verdadero; etapa es ésta ineludible en el camino hacia la "Puerta Estrecha". Luego el aspirante debe adquirir el Dominio de sus pensamientos, lo que le llevará al Dominio de sus acciones, pues para el ojo interno es el pensamiento lo mismo que la acción: "Cualquiera que mira la mujer para codiciarla, ya adulteró con ella su corazón" (10). También ha de lograr el Sufrimiento, pues los que aspiran a andar "el Camino de la Cruz", tienen que afrontar penalidades amargas y duraderas, y deben apercibirse para sostenerse en ellas "como viendo al invisible" (11).
A esto añadirá la Tolerancia, si quiere ser hijo del Padre "que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos el Equilibrio descrito por el Apóstol (12). Finalmente, debe adquirir la Fe, para la cual nada hay imposible (13). Además, debe sólo buscar “las cosas de arriba” (14) y aspirar con ansia a la bienaventuranza de la visión de Dios y de su unión con El (15).
El hombre que ha logrado estas cualidades en su carácter, es tenido por apto para la Iniciación, y entonces los Guardianes de los Misterios le abren la Puerta Estrecha. Así, y sólo así, logrará ser el candidato dispuesto. Ahora bien; el Espíritu que en el hombre mora, es don de la Suprema Deidad, que en sí contiene los tres aspectos de la Vida Divina (Inteligencia, Amor, Voluntad), por ser imagen de Dios. A medida que evoluciona, desarrolla en primer lugar el aspecto Inteligencia, esto es, desarrolla el intelecto, lo cual se verifica, en la vida ordinaria del mundo.
Realizado esto en alto grado, y unido al desarrollo moral, se eleva el hombre a la condición de candidato. El segundo aspecto del Espíritu es Amor, y su evolución es la evolución del Cristo. Este desarrollo se obtiene en los Misterios verdaderos; la vida del discípulo constituye el Drama del Misterio, y las Grandes Iniciaciones señalan sus diversos actos. Para mostrar los Misterios en el plano físico, se acostumbraba representarlos de un modo dramático, ajustándose las ceremonias, bajo muchos respectos, "al modelo" siempre seguido "en la Montaña", como sombras de las grandiosas Realidades del mundo espiritual: única cosa perceptible en tiempos degenerados.
Es, pues, doble el concepto del Cristo Místico: el Logos, la Segunda Persona de la Trinidad en su descenso a la materia, y el Amor, o el segundo aspecto del Espíritu Divino desarrollándose en el hombre. El uno representa procesos cósmicos que han tenido lugar en el pasado: es la raíz del Mito Solar. El otro representa un proceso que se realiza en el individuo, la etapa final de su evolución humana: es el origen de muchos de los pormenores del Mito. Ambos contribuyeron a las narraciones evangélicas, y juntos constituyen la Imagen del "Cristo Místico".
Consideremos primero al Cristo Cósmico, la Divinidad envuelta en materia, la encarnación del Logos, el Dios hecho carne. Cuando la materia que había de formar nuestro sistema solar fue separada del océano infinito de materia que llena el espacio, la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, vertió su vida en ella para animarla y, en su consecuencia, hacerla apta para ser modelada. Esta función, o sea el agregarle y el darle forma, corresponde a la vida del Logos, la Segunda Persona de la Trinidad, la cual se sacrificó, imponiéndose las limitaciones de la materia, y constituyéndose en el "Hombre Celeste", en cuyo Cuerpo todas las formas existen, como partes integrantes suyas. Esta era la historia cósmica mostrada en los misterios a modo de drama -se entiende en los verdaderos Misterios, donde se representa conforme ocurrió en el espacio, pues en los Misterios del plano físico se representa por medios mágicos o de otra especie, y a veces con la intervención de actores.
Los procesos escritos están expuestos con gran claridad en la Biblia. Cuando el "Espíritu de Dios era llevado sobre las aguas", las tinieblas reinaban "sobre la haz del abismo" (16); el gran abismo de materia no exhibía forma alguna, estaba vacío; era el principio. La Forma la dio el Logos, el Verbo, del cual está escrito: "Todas las cosas por El fueron hechas; y sin El nada de lo que se ha hecho, fue hecho" (17). C. W. Leadbeater lo ha expresado muy bien: "El resultado de esta gran emanación primera (el "movimiento" del Espíritu) es el despertamiento de esa admirable y gloriosa vitalidad que compenetra toda la materia y electriza sus átomos en los diversos planos, los cuales, por más inertes que aparezcan a nuestra turbia mirada física, desarrollan, en su virtud, toda suerte de atracciones y repulsiones, antes latentes, y entran en combinaciones de todo género" (18).
Sólo cuando esta obra del Espíritu se hubo terminado, pudo el Logos, el cósmico Cristo Místico, revestirse de materia, entrando en el que es, a la verdad, el vientre de la Virgen, la matriz de la Materia, virgen todavía, -improductiva. Esta materia había sido vivificada por el Espíritu Santo, el cual, cobijando a la Virgen, vertió en ella Su vida, disponiéndola así para recibir la vida del Segundo Logos, que "tomó esta materia para vehículo de sus energías. Esta es la encarnación del Cristo, su hacerse carne- "Tú no desdeñaste el vientre de la Virgen."
En las versiones latina e inglesa del texto original griego del Credo de Nicea, han sido cambiadas las preposiciones de la frase que describe este aspecto del descenso, con lo cual se "ha cambiado también su sentido. El original dice: "y fue encarnado del Espíritu Santo y de la Virgen María"; mas la traducción dice: "y fue encarnado por el Espíritu Santo de la Virgen María" (19). El Cristo "tomó forma, no de la materia "Virgen" solamente, sino de la materia ya impregnada y palpitante con la vida del Tercer Logos (20), de modo que entrambas, vida y materia, Le envuelven como una vestidura" (21).
Este es el descenso del Logos a la materia, descrito como el nacimiento del Cristo de una Virgen; en el Mito Solar se convierten en el nacimiento del Dios Sol, cuando aparece el signo de Virgo. Comienzan luego los esbozos de la obra del Logos en la materia, simbolizados con propiedad en la infancia de que habla el mito. Sus majestuosos poderes se someten a todas las debilidades de la infancia, manifestándose muy poco a través de las tiernas formas que anima. La materia aprisiona y aun parece amenazar de muerte a su Rey niño, cuya gloria está velada por las limitaciones que se ha impuesto. Mas El la moldea lentamente en prosecución de altos fines, y la eleva a la virilidad, y se extiende entonces sobre ella en cruz, para verter desde allí todos los poderes de Su entregada vida. Este es el Logos de quien dijo Platón que estaba en forma de cruz sobre el universo; este es el Hombre Celeste, fijo en el espacio, los brazos extendidos en actitud de echar bendiciones; este es el Cristo crucificado, cuya muerte sobre la Cruz de la materia, la llena toda con Su vida. Muerto al parecer realmente y sepultado; mas se levanta de nuevo, revestido de la materia misma en que pareció sucumbir, y eleva al cielo Su ya resplandeciente cuerpo, y allí recibe la fluyente vida del Padre, y se constituye en vehículo de la vida inmortal del hombre, cuya alma el Logos envuelve a Su propia vida, haciéndole cesión de ella para que pueda existir a través de las edades, y desarrollarse y crecer hasta lograr Su misma estatura. En verdad, de El estamos revestidos, primero de un modo material, y después espiritualmente. El se sacrificó para llevar muchos hijos a la gloria, y con nosotros está siempre, hasta la consumación de los siglos.
Así, pues, la crucifixión de Cristo es parte del gran sacrificio cósmico; y la representación alegórica de él en los Misterios físicos, y el sacro símbolo del hombre crucificado en el espacio fueron materializados en una muerte real por crucifixión, y en un crucifijo con una forma humana moribunda; después esta historia, convertida ya en la historia de un hombre, fue aplicada al Divino Maestro Jesús, viniendo a ser la historia de Su muerte física; así como el nacimiento de una Virgen, la infancia rodeada de peligros, la resurrección y la ascensión vinieron también a ser incidentes de Su vida humana. Los Misterios desaparecieron, pero sus grandiosas y gráficas representaciones de la obra cósmica del Logos circundaron y realzaron la muy amada figura del Maestro de Judea; y así, el Cristo cósmico de los Misterios, con el perfil del Jesús histórico, llegó a constituir la Figura Central de la Iglesia Cristiana.
Pero no fue esto todo; faltaba el último toque para hacer arrebatadora la figura del Cristo, y éste lo dio a su historia otro Cristo de los Misterios, íntimo y caro al corazón del hombre: el Cristo del Espíritu humano, el Cristo que está en todos nosotros, que nace, vive, y es crucificado, y resucita de entre los muertos, y sube a los cielos en cada "Hijo del Hombre" sufrido y triunfante.
La biografía contenida en los Evangelios es la relación de la vida de todos los iniciados en los verdaderos Misterios, en los Misterios celestes, consignada en sus rasgos más prominentes. Por eso habla San Pablo, como hemos visto (22), del nacimiento del Cristo en el discípulo, y de Su evolución y completo crecimiento en él. Cada hombre es un Cristo en potencia, y el desarrollo de la vida del Cristo en un hombre sigue los rasgos de la historia evangélica en sus más notables incidentes, los cuales son universales, y no particulares, según hemos observado.
Cinco grandes Iniciaciones (o primer recorrido de las Montañas) hay en la vida de un Cristo, cada una de las cuales señala una etapa en el desarrollo de la Vida de Amor. En la actualidad se imponen, como en los tiempos antiguos; y la última determina el triunfo final del hombre que ha trascendido la naturaleza humana, que ha logrado la divina, que se ha convertido en Salvador del mundo.
Vamos a dar un bosquejo de la historia de esta vida, repetida una y otra vez en las existencias que se entregan a la espiritualidad, y veremos cómo el iniciado va pasando por la vida del Cristo.
A la primera gran Iniciación el Cristo nace (como asomo de la Consciencia, no en plenitud) en el discípulo; entonces, por vez primera, encuentra en sí mismo la explicación de lo que significa el saturarse del Amor divino, pues experimenta el maravilloso cambio de sentirse uno con todo lo que alienta. Esto es el "Segundo Nacimiento", por el cual se regocijan las huestes celestiales, pues él ha nacido en "el reino de los cielos", como un "pequeñuelo", como "un niño", nombres siempre atribuidos a los nuevamente iniciados. Esto significan las palabras de Jesús, de que un hombre tiene que volverse niño para entrar en el reino de los cielos (23).
Gran sentido tiene lo dicho .por algunos de los primitivos escritores cristianos de que Jesús "nació en una cueva" -"establo" en la narración evangélica. La "Cueva de la Iniciación " es una frase antigua muy conocida, y el Iniciado nace siempre en ella; sobre esta cueva, "donde está el tierno niño", brilla la "Estrella de la Iniciación", la Estrella que aparece al Oriente siempre que nace un niño Cristo. Cada uno de estos niños está rodeado de peligros y amenazas, extraños riesgos que no corren otros niños, pues aquéllos están ungidos del crisma del segundo nacimiento, y los Poderes Tenebrosos del mundo invisible ponen todo su empeño en destruirlos. Mas, a despecho de todas sus asechanzas, alcanzan la virilidad, porque el Cristo, una vez nacido, no puede perecer; una vez comenzado su desarrollo, tiene que llegar al término de su evolución; y su preciosa vida se ensancha y crece, y su sabiduría y talla espiritual van siempre en aumento, hasta que le llega la hora de recibir la segunda gran Iniciación -el Bautismo del Cristo por el Agua y el Espíritu-, que lo invierte de los poderes necesarios, para ser Maestro y ofrecerse al mundo, y trabajar en él como "el Hijo muy Amado".
Entonces desciende sobre él en amplia medida el Espíritu divino, y la gloria del Padre invisible in envuelve con sus irradiaciones purísimas; pero a partir de este momento de dicha suprema, es llevado por el Espíritu al desierto, y puesto una vez más a prueba de fieras tentaciones. Pues como entonces los poderes del Espíritu están desenvolviéndose en él, los Seres Tenebrosos hacen esfuerzos para deslumbrarlo y apartarle de su camino, procurando seducirlo con sus poderes mismos, a fin de que los emplee en provecho propio, en vez de entregarse a su Padre con paciente confianza. En las rápidas y súbditas transiciones que ponen a prueba su fortaleza y su fe, el Tentador encarnado murmura en sus oídos tan pronto como ha sonado la voz del Padre, y las ardientes arenas del desierto abrasan sus pies, poco antes bañados en las frescas aguas del río Santo. Vencedor de estas tentaciones, pasa al mundo de los hombres, para ayudarlos con el ejercicio de los poderes que no quiso emplear en la satisfacción de sus necesidades; y el que se resistió a convertir en pan una piedra, para calmar sus apremiantes deseos, alimenta "a cinco mil hombres, más las mujeres y los niños", con unos cuantos panes.
En su vida de sacrificio incesante goza de otro breve período de gloria: sube "a una alta Montaña apartada" -la sagrada Montaña de la Iniciación-, y allí se transfigura, y se reúne con algunos de sus grandes Predecesores, los Seres Poderosos de los antiguos tiempos, que anduvieron los caminos que él está andando. De este modo pasa por la tercera gran Iniciación, y entonces se le aparece la sombra de su Pasión cercana, a pesar- de la cual, rechazando las palabras tentadoras de uno de sus discípulos, se dirige con firmeza a Jerusalén, donde le aguarda el bautismo del Espíritu Santo y del Fuego.
Después del Nacimiento, la persecución de Herodes; después del Bautismo, la tentación en el desierto; después de la Transfiguración, la sombra del último trance en el Camino de la Cruz. Las pruebas siguen a los triunfos hasta que se alcanza la meta. Sigue aún creciendo la vida de amor, más completa y perfecta cada día, y cada vez con mayor notoriedad sigue el Hijo del Hombre apareciendo como el Hijo de Dios, hasta que, acercándose el momento de la lucha final, la cuarta gran Iniciación lo lleva en triunfo a Jerusalén, a la vista de Getsemani y del Calvario. En esa hora es el Cristo dispuesto a ser ofrecido, pronto para el sacrificio de la cruz. Tiene que afrontar entonces la amarga agonía del Jardín, cuando hasta sus elegidos duermen, mientras él, en la zozobra de su mortal angustia, ruega por un momento que la copa sea apartada de sus labios; pero al fin triunfa su voluntad poderosa, y, extendiendo su brazo, coge la copa y la apura, en tanto que un el se le aparece en su soledad y le fortifica, como hacen los ángeles siempre que ven un Hijo del Hombre abrumado bajo el peso de su agonía. Al salir de allí, otras bebidas amargas se le ofrecen: la traición, la negación, el abandono; y solo entre enemigos que le escarnecen, entra en la prueba extrema.
Atormentado por el dolor físico, herido por la espina cruel de la duda, despojado de sus hermosas vestiduras de pureza a los ojos del mundo, entregado en manos enemigas, y abandonado, al parecer, de Dios y los hombres, sufre con paciencia cuanto le sucede, esperando con ansia alguna ayuda en el último trance. Expuesto todavía al sufrimiento, crucificado para morir a la vida de la forma, para desprenderse de toda la vida que al mundo inferior corresponde, rodeado de enemigos triunfantes que se burlan de él, se ve envuelto por el último horror del negro abismo, y allí, en la oscuridad, se encuentra enfrente de todas las fuerzas del mal; su visión interna ha cegado; se siente solo, completamente solo; hasta el punto de que su corazón valiente, sumido en la desesperación, grita a su Padre, de cuyo amparo se considera privado; y su alma humana, en absoluto aislamiento, experimenta la terrible agonía de la aparente derrota.
Sin embargo, reuniendo toda la fuerza del "invencible espíritu", se desprende de la vida inferior, cuya muerte acepta voluntariamente; y abandonando el cuerpo de deseo, el Iniciado "desciende a los infiernos", para no dejar sin recorrer región alguna del universo donde pueda prestar su ayuda, para que no haya nadie tan proscrito que no pueda alcanzar su amor, que todo lo abarca. y luego, surgiendo de las tinieblas, ve la luz una vez más, se siente de nuevo el Hijo inseparable de su Padre, se eleva a la vida que no tiene fin, radiante con la conciencia de haber afrontado y vencido a la muerte, poderoso para auxiliar en todo extremo a cualquier hijo de hombre y capaz de derramar su vida en toda alma atribulada. Permanece algún tiempo entre sus discípulos para instruirlos, revelándoles los misterios de los mundos espirituales, y preparándoles además para hollar el sendero que él ha seguido; y agotada su vida terrestre, sube a su Padre, y en la quinta gran Iniciación se convierte en Maestro triunfante (en realidad en la Quinta Iniciación de Misterios Mayores el adepto se torna en un Buda; pero como se profundizará en los estudios gnósticos la verdadera Cristificación solo se consigue en lo que esotéricamente se denomina “La Tercera Montaña” que son pasos más allá de la Quinta Iniciación de Misterios Mayores), lazo entre Dios y el hombre (En este punto decisivo de la iniciación el Adepto debe elegir entre una vida de sosiego en el Nirvana o ascender más mediante el Sacrificio Desinteresado por el Prójimo).
Tal es la historia realizada en los verdaderos Misterios de los tiempos antiguos y modernos, y representada dramáticamente por medio de símbolos en los Misterios del plano físico, mitad velados, mitad manifiestos. Tal es el Cristo de los Misterios en Su doble aspecto cósmico e individual. Logos y hombre. ¿Es, pues, de maravillar, que esta historia, vagamente sentida por el místico, aun cuando la ignore, se haya enredado en el corazón, y haya servido de inspiradora a toda vida noble? El Cristo del corazón es, para la mayor parte, Jesús considerado como el Cristo místico humano, luchando, sufriendo, muriendo y, al fin, triunfando: el Hombre en quien la humanidad se ve crucificada y vuelta a la vida, cuyo triunfo es promesa de victoria para todo aquel que, como El, sea leal en la muerte y aun más allá: Cristo que jamás será olvidado mientras nazca una y otra vez entre los hombres, y el mundo necesite Salvadores, y los Salvadores se entreguen por el mundo.
Notas del presente post:
(1) Véase sobre este punto el principio del Evangelio de San Juan I, 1- 5. El nombre de Logos, adscrito al Dios manifestado, dando forma a la materia -"todas las cosas fueron hechas por El"- es platónico, y por tanto, se deriva directamente de los Misterios; siglos antes de Platón se usaba entre los hindúes la palabra Vák, Voz, derivada del mismo origen.
(2) Annie Besant; “Cristianismo Esotérico” pág. 82.
(3) Ibid, pág. 64.
(4) Ibid, pág. 59.
(5) II. Cor., IV, 18.
(6) Ibid, V, 7.
(7) Heb.. V, 144.
(8) San Lucas, XV, 16.
(9) Ibid. XIV, 26.
(10) San Mateo, V, 28.
(11) Heb., XI, 27.
(12) II. Cor., VI, 8-10.
(13) San Mateo, XVII, 20.
(14) Col., III, I.
(15) San Mateo, V, 8 y San Juan, XVII, 21.
(16) Gen. I, 2.
(17) San Juan I, 3.
(18) The Christian Creed, pág. 29. Es éste un librito de los más valiosos e interesantes, que versa sobre el significado místico de las creencias.
(19) The Christian Creed, pág. 42.
(20) Otro nombre del Espíritu Santo.
(21) Ibid, pág. 43.
(22) Antes, pág. 82.
(23) S, Mateo XVIII, 3.

domingo, 24 de agosto de 2008

Tipos de cristianos


Existen 7 tipos de hombres:
Primero: Hombre instintivo y brutal. Segundo: Hombre emotivo y sentimental. Tercero: Hombre intelectual. Cuarto: Hombre que comienza a buscar la Senda Espiritual y que escucha a los Iniciados. Quinto: Hombre que ya fabricó ALMA y ESPÍRITU. Sexto: Hombre AUTO-REALIZADO, pero con residuos del YO. Séptimo: hombre totalmente AUTO-REALIZADO y sin residuos del YO.
Sobre esta base septenaria de la sociedad humana, podemos clasificar las siete escalas del CRISTIANISMO:
Primera Escala: Hombre superficial, externo, que sólo se contenta con ver las ceremonias religiosas, pero sin entenderlas en sus más mínimos detalles. Son también las personas que asisten a las ceremonias por compromiso social, con finalidades que nada tienen que ver con el desarrollo del espíritu; etc.

Segunda Escala: Hombre puramente emotivo y sentimental. Esta es la clase de hombre que tan pronto está llorando ante los santos de su devoción, como tan luego levanta fogatas inquisitoriales para quemar vivos a los que califican de herejes, en condenar con duras palabras a sus hermanos cristianos de otras sectas solo porque asi les parece; olvidándo que el verdadero enemigo no es otro cristiano, sino el demonio. Las Guerras Religiosas fueron siempre provocadas por esta clase de hombres.

Tercer Escala: Religiosos intelectuales que quieren interpretar las Sagradas Escrituras desde un punto de vista puramente intelectual, pero sin INTELECCIÓN ILUMINADA ni mucho menos INTUICIÓN. Asimismo, con este fin, sacan de contexto las sagradas escrituras, la tradición sagrada a fin de acomodarlas a sus conveniencias personales; desfigurando el sentido de los sacramentos y de los ritos. Entre estas se encuentran casi todos los preclaros elementos de las distintas sectas formales que existen en el planeta -metodismo, adventismo, pentecostalismo, etc-.

Cuarta Escala: Cristianos con anhelos místicos. Estos cristianos pueden encontrarse todavía en todas las divinas ordenes y sectas que hay en el mundo; son los que luchan por la santidad, aún cayendo muchas veces-por nuestra condición humana-: son los monjes, monjas, ministros o pastores que aman profundamente a su projimo y solo buscan ser perfectos ante Dios. Pero sobretodo se les encuentra actualmente en las Escuelas de Teosofía, en el Rosacrucismo como el de Max Heindel, en los movimientos cristianos metafísicos o de meditación, en el Espiritualismo, en las primeras cámaras del gnosticismo samaeliano, la soiciedad biosófica, del gnosrosacrucismo, en la escuela del Cuarto Camino, etc. Son gentes que ya comienzan a luchar de verdad por su AUTO-REALIZACION ÍNTIMA.

Quinta Escala: CRISTIANOS con errores muy graves, pero CRISTIANOS; vale decir que ya pasaron por las "Ordenes menores" o sea, las nueve iniciaciones de misterios menores. Es la comunión de los santos de todas las órdenes, sectas y movimientos espirituales.

Sexta Escala: CRISTIANOS PERFECTOS pero que sufren mucho luchando por acabar con los residuos del YO PLURALIZADO. Estos cristianos ya caminan poor la Senda de los Misterios Mayores; vale decir, con la castidad científica, el tantrismo blanco.

Séptima Escala: CRISTIANOS ABSOLUTAMENTE PERFECTOS. Encarnaron el "sed perfectos como vuestro Padre es perfecto". Cristianos sin residuos del YO. Grandes Maestros TOTALMENTE AUTO-REALIZADOS.

Este mismo orden, estas mismas siete escalas de Religiosidad, puede ser aplicado al BUDISMO , al ISLAMISMO y a todas las GRANDES RELIGIONES CONFESIONALES.
CRISTIANO ABSOLUTAMENTE PERFECTO sólo puede ser quien ya alcanzó la INICIACIÓN VENUSTA. Todo BUDA que renuncie a la Felicidad del NIRVANA por amor a la humanidad después de muchos sufrimientos puede alcanzar la INICIACIÓN VENUSTA.
El BUDA JESÚS alcanzó dicha INICIACIÓN. JESÚS recibió la INICIACIÓN VENUSTA a orillas del río Jordán cuando JUAN le bautizó. En aquellos instantes del Bautismo, el resplandeciente DRAGÓN DE SABIDURÍA, esto es, el CRISTO ÍNTIMO, ENCARNÓ en JESÚS.

Gráficos:

1.-Inquisición protestante norteamericana juzgando a las "brujas de Salem"

2.-Santos mártires cristianos

3.-Monjes trabajando

martes, 20 de mayo de 2008

Gnosis, el sentido del conocimiento

La palabra griega gnôsis significa simplemente "conocimiento". Pero en la literatura gnóstica no se trata en modo alguno de un saber cualquiera. La gnosis es un conocimiento dotado de maravillosos prestigios.

"Pocos pueden poseer este conocimiento; uno entre mil, dos entre diez mil". Simón el Mago comienza así su gran "Revelación" (Apophasis):

Esto es lo que se expresa en la Revelación de la Voz y del Nombre, que proviene del Pensamiento y del Gran Poder Infinito; por eso será sellado, escondido y conservado en la morada donde tiene sus fundamentos la raíz del Todo.

La gnôsis, posesión de los iniciados, se opone a la vulgar pistis (creencia) de los simples fieles. Es menos un "conocimiento" propiamente dicho que una revelación secreta y misteriosa. Las sectas gnósticas pretenden poseer libros de origen alógeno, o sea de origen exterior y superior al mundo en el que nos debatimos. Tales libros son atribuidos a personajes prestigiosos, verdaderos enviados celestes. He aquí, como ejemplo, lo que se afirma explícitamente en el Libro Sagrado del Gran Espíritu Invisible, una de las obras usadas en la secta de los setianos:

"Es éste el libro que ha escrito el gran Set (uno de los hijos de Adán). Lo ha depositado en montañas elevadas sobre las cuales el sol no sale ni podría salir jamás. Desde los días de los profetas, de los apóstoles y de los predicadores, ni siquiera (su) nombre estuvo ni pudo estar nunca en los corazones. Nadie lo oyó jamás. Este libro fue escrito por el gran Set a los ciento treinta años; lo depositó en la montaña denominada Charax, para que fuera manifestado en los últimos tiempos y en los últimos instantes".

Todos los gnósticos cristianos pretenden haber heredado por vías misteriosas las enseñanzas secretas dadas por Jesús a sus discípulos: Basílides, por ejemplo, pretendía haber recibido de Matías las doctrinas esotéricas reveladas a este apóstol por el Salvador. Los sectarios gnósticos hicieron circular muchos Evangelios llamados apócrifos: el Evangelio según los Egipcios, el Evangelio de María. El Apócrifo (en el sentido literal de la palabra griega: "Libro secreto") de Juan, etc. Gnosis implica transmisión de enseñanzas secretas, de "misterios" reservados a un pequeño número de "iniciados", a la "generación de fe inconmovible".

¿En qué se distingue de las otras doctrinas teosóficas u ocultas? "Se llama o se puede llamar gnosticismo -también gnosis- toda doctrina o actitud religiosa fundada en la teoría o en la experiencia de la obtención de la salvación por el conocimiento". La gnosis traduce siempre una necesidad individual de salvación, de liberación:

"...la gnosis -escribe Puech- es una experiencia o se refiere a una eventual experiencia interior, destinada a convertirse en estado inamisible (latín: inamissibilis, que no puede perderse"), a través del cual, en el curso de una iluminación que es regeneración y divinización, el hombre se cobra en su verdad, vuelve a recordar y adquiere otra vez conciencia de sí mismo, o sea que conoce simultáneamente su naturaleza y su origen auténticos; a través de esta experiencia se conoce o se reconoce en Dios, conoce a Dios y aparece ante sí mismo como emanado de Dios y ajeno al mundo, adquiriendo así, con la posesión de su "yo" y de su verdadera condición, la explicación de su destino y la certidumbre definitiva de su salvación, al descubrirse merecidamente salvado para toda la eternidad.

Teódoto, un discípulo de Valentín, nos dice que poseer la gnosis es saber "lo que fuimos y lo que hemos llegado a ser; dónde estábamos; dónde hemos sido arrojados; hacia dónde vamos y de dónde nos llega la redención; cuál es el nacimiento y cuál la resurrección".

La gnosis responde siempre a una angustia subjetiva del individuo, obsesionado por los grandes enigmas metafísicos. La Pistis Sophia ("Fe y Sabiduría"), la más célebre de las obras gnósticas en lengua copta, contiene una larga enumeración de los conocimientos de los que se benefician las almas elegidas: Por qué fueron creadas la luz y las tinieblas, el caos, los tesoros de la luz, los impíos, los buenos, las emanaciones de la luz, el pecado, el bautismo, la cólera, la blasfemia, la injuria, el adulterio, la pureza, la soberbia, la risa, la maledicencia, la obediencia y la humildad, la riqueza, la esclavitud; por qué existen los reptiles, los animales salvajes, el ganado, las piedras preciosas, el oro, la plata, las plantas, las aguas, el occidente y el oriente, las estrellas, etc. O sea que, al revelarle el misterio que cubre su origen y su destino, la gnosis permite al hombre comprender la significación de todas las cosas.

Un "conocimiento" tal, una "iluminación" semejante convierten a su beneficiario en un ser prestigioso:


Pues el hombre es un ser viviente divino, que no debe ser comparado con los demás seres vivientes terrestres, sino con los que habitan arriba, en el cielo, y que llaman dioses. O más bien, si es necesario atreverse a decir la verdad, es aún por encima de estos dioses que se halla el hombre realmente hombre, o existe al menos una completa igualdad de poder entre unos y otros.

En efecto, ninguno de los dioses celestes abandonará la frontera del cielo ni descenderá sobre la tierra; pero el hombre se eleva hasta el cielo mismo, lo mide, y conoce de un extremo al otro; capta todo lo demás con exactitud y maravilla suprema, no tiene siquiera necesidad de abandonar la tierra para estar en el cielo: tan lejos se extiende su poder.

Es conocido el famoso pasaje de san Pablo frecuentemente invocado por el esoterismo cristiano:

Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años fue llevado hasta el tercer cielo (si subió con su cuerpo o sin él, yo lo ignoro; sólo Dios lo sabe) y sé que este hombre fue elevado hasta el Paraíso y que oyó palabras inefables que a un hombre le está prohibido revelar.

Gracias a la iluminación de la que ha sido beneficiario, el gnóstico se sirve de la angustia misma para alcanzar el conocimiento definitivo.

Es amarga, en efecto -nos dice Simón-, el agua que encontramos después del Mar Rojo (Simón interpreta un versículo del Éxodo): porque ella es el camino que conduce al conocimiento de la vida, camino que pasa a través de dificultades y amarguras. Pero transformada por Moisés, o sea por el Verbo, esta agua amarga se convierte en dulce.

La gnosis -simbolizada por el fuego iluminador y generador- arranca el alma del elegido del espeso "sueño" en que se hallaba sumida: de ahí el empleo de métodos de adiestramiento espiritual destinados a engendrar estados especiales de conciencia y de supraconciencia. Sin embargo, la constituye, una vez que ha sido alcanzada, un conocimiento total, inmediato, que el individuo posee enteramente o del que carece en absoluto; es el "conocimiento" en sí, absoluto, que abarca al Hombre, al Cosmos y a la Divinidad. Y es solo a través de este conocimiento -y no por medio de la fe o de las obras- que el individuo puede ser salvado: sean cuales fueren los rasgos característicos del gnosticismo como filosofía religiosa, la gnosis se halla definida por esta posición general, y también por la actitud existencial de la que procede; es por su condición de experiencia vivida que la gnosis manifiesta su verdadera originalidad.


Paradójicamente, en algunos gnósticos cristianos se advierte el deseo de conocer el origen del mal: en una de las versiones del mito de Sophia, el error de esta "sabiduría" consistió en querer contemplar la Divinidad insondable; otra entidad mítico-metafísica, Horos, "el Límite", dará a Sophia conciencia de los límites de su naturaleza. Basílides anuncia el advenimiento final de la "gran Ignorancia", que se apoderará de todos los seres existentes, quienes ya no tratarán de conocer lo que los sobrepasa: " Son inmortales todos los seres que permanecen en el sitio que les corresponde". Pero tal actitud es completamente excepcional en el gnosticismo.

El gnóstico se salva mediante el conocimiento; pero ¿de qué debe ser salvado? Esta pregunta nos exige estudiar la actitud del gnóstico respecto de su cuerpo, del mundo visible y de la existencia sensible en general.


"La Gnosis es el conocimiento total, inconmensurablemente superior a la fe y a la razón. El Gnosticismo estar unido entonces a la sabiduría primordial original, fuente de las diversas religiones particulares".
"Para el gran tradicionalista francés Andrè Renè Guènon (1886-1951) y sus discípulos, en todas las religiones se halla la idea de una liberación metafísica del hombre por medio de la gnosis, o sea por medio del conocimiento integral; existe una asombrosa universalidad de ciertos símbolos y de ciertos mitos: de ahí la postulación lógica de un origen común de los diferentes esoterismos religiosos".
"La Gnosis simbolizada por el fuego iluminador y generador arranca el Alma del elegido del espeso "sueño" en que se hallaba sumida: de ahí el empleo de métodos de adiestramiento espiritual destinados a engendrar estados especiales de Conciencia y de supraconciencia. Sin embargo, la Gnosis constituye, una vez que ha sido alcanzada, un conocimiento total, inmediato, que el individuo posee enteramente o del que carece en absoluto; es el "conocimiento" en sí, absoluto, que abarca al Hombre, al Cosmos y a la Divinidad. Y es sólo a través de este conocimiento y no por medio de la fe (ciega) o de las obras, que el individuo puede ser salvado: sean cuales fueren los rasgos característicos del gnosticismo como filosofía religiosa. La Gnosis se halla definida por esta posición general, y también por la actitud existencial de la que procede; es por su condición de experiencia vivida que la gnosis manifiesta su verdadera originalidad".
"La Gnosis es el conocimiento del camino hacia lo alto y de los medios a emplear para seguirlo. Pero el hombre solo puede llegar a ella si advierte que él mismo es, en pequeño, el mundo entero; el hombre es un microcosmos donde aparecen todos los poderes y sustancias del macrocosmos; se compone de materia, pero contiene también del Logos, el Espíritu divino viviente que reina sobre las regiones superiores del Cosmos" (Leisegang, La Gnòse, página 27).
En este mismo libro Les Gnostiques en un capítulo titulado "El hombre, prisionero del tiempo" dice: "...El gnóstico no aspira más que a ser liberado del tiempo, y establecido o restablecido fuera de todo devenir, devuelto al estado en que supone que hallaba al principio; en la estabilidad y la verdad del Pleroma, de Aín, del ser eterno, de su Ser completo".
En "No somos de este mundo" que nos recuerda las palabras del Maestro Jesús "Mi reino no es de este mundo" encontramos: "...El gnóstico si se siente fuera de su patria, "exiliado" en el mundo terrenal, es porque experimenta la nostalgia lacerante de la patria original de la que ha caído: Tú no eres de aquí, tu estirpe no es de este mundo: tu lugar es el lugar de la vida".
"La parte superior del ser humano es un principio divino exiliado aquí abajo: mediante el conocimiento, ella reconoce su origen primero y se salva. De este modo el gnóstico alcanza el conocimiento supremo: El conocimiento del hombre es el comienzo de la perfección; el conocimiento de Dios es su consumación".
"El gnóstico vuelve a encontrar su verdadero Ser -intemporal y ontológico-, y en este reencuentro toma conciencia de la condición gloriosa, divina, que poseyó en un pasado inmemorial. El gnóstico llega así a la comprobación fundamental: Estoy en el mundo, pero no soy del mundo..."
"El problema del gnóstico es saber de qué modo su alma -que es una chispa divina extraviada en la tierra- podrá retornar a las regiones superiores de donde ha caído. Desde que fui unido a la carne -dice un salmo maniqueo que canta las desdichas del alma- olvidé mi divinidad. He bebido la copa de la locura, y me he rebelado contra mí mismo".
"Uno de los mitos más característicos de la Gnosis es el de la ascención del Alma a través de las esferas planetarias: el gnosticismo desarrolla bajo diversas formas el tema de la ascensión del hombre iluminado (ya sea en Espíritu, durante esta vida, o después de la muerte) hacia su patria original. El gnóstico es siempre un hombre que desea escapar a la fatalidad del mundo terrenal y recuperar la condición luminosa que poseyó antes de la caída".
"La Gnosis -dicen los gnósticos cristianos- es la redención del Hombre interior. ...La Gnosis rescata al Hombre Interior pneumático (espiritual); se basta con el conocimiento del Todo, y ésta es la verdadera redención".
"En el Nuevo Testamento, el esoterismo asoma más de una vez; ciertas fórmulas misteriosas no pueden explicarse mediante la exégesis literal. El último de los libros neotestamentarios, el Apocalipsis de San Juan, es inclusive bastante extraño; el simbolismo de las imágenes y de los nombres desempeña en él un papel muy importante, y hasta se encuentra una alusión a la doctrina de las reencarnaciones, de las que solo el verdadero cristiano puede escapar".
"En el Evangelio de San Juan encontramos alusión a la Luz Divina que las tinieblas no han extinguido (Juan, 1:5), así como un pasaje en el que se apela al conocimiento que posee el cristiano".
"En San Pablo es dable observar doctrinas comunes al cristianismo primitivo y a la Gnosis. El Apóstol, inclusive, apela a "la Sabiduría de Dios..., sabiduría recóndita, la cual predestinó y preparó Dios antes de los siglos para gloria nuestra, sabiduría que ninguno de los príncipes (como observa Doresse, la traducción literal es arcontes) de este siglo (literalmente: de este eón) ha entendido" (I-Corintios, II, 7-8)".

Serge Hutin

viernes, 2 de mayo de 2008

Simbología gnóstica en la Trilogía de Matrix

La trilogía de Matrix puede ser resumida en el tema de que toda la humanidad se encuentra en un estado de inconsiencia . La trilogía de Matrix es, en gran medida, gnosticismo puro. Los Wachowski utilizaron los esquemas del pensamiento gnóstico de principios de la era cristiana y los cruzaron con la CF más sofisticada. Genial. Peligroso. Quizá blasfemo. Pero así es y por ahí debiéramos leerlo.

El Arquitecto encarna al Demiurgo creador del mundo imperfecto en el que estamos 'prisioneros' y al que, por una no tan inesperada 'coincidencia', los gnósticos también denominaban 'matriz'. La matriz fué creada por el error -mas o menos deliberado- de algunos demiurgos creadores, que en determinadas corrientes de pensamiento se conocen como annunakis, de entre los que destacan Sakaki , el creador del abominable organo kundartiguador (causa del sueño de la conciencia), y Yahvé, el engañador (El falso Demiurgo del gnosticismo clásico). Estos demiurgos equivocados se oponen a los demiurgos positivos,- los Elohim -, de los cuales Jehová es el comandante. La escuela de estos Elohim busca entonces despertar al ser humano de ese sueño de la conciencia en la que se encuentra la creación humana. Algunos de los maestros que orientaron sobre el despertar y liberación de la Matrix fueron precisamente el Budha Sakyamuni y Jesucristo.
En el referido film, la Matrix es figurada semejante a una cárcel y sostenían que, por todos los medios a su alcance, los hombres debían liberarse de ella con la ayuda de un maestro iniciado (un Morfeo) que los 'despertara', es decir, los hiciera tomar conciencia de su condición de pobres seres arrojados en un orbe definitivamente defectuoso y maligno. Si el Arquitecto constituye el principio masculino de la creación, la Pitonisa representa su principio femenino (materno: el hecho de que suela aparecer en la cocina, horneando masitas y rodeada de niños compone una burda señal de ese rasgo. Esta es la Madre divina gnóstica, la Stella Maris Kundalini, la Virgen del Apocalipsis).

Ambos no se contraponen sino que se complementan. Por algo se encuentran -convergen- en el final que es una suerte de nuevo inicio. Él es un matemático, representa la Inteligencia creadora, pura e infalible (el Nous gnóstico). Ella, en cambio, se mueve en base a la intuición y viene a figurar la Sabiduría (La Madre Sophia). En términos orientales: el Yang y el Ying, respectivamente. Él supone la estabilidad inmutable de la ecuación, ella entraña el factor desestabilizante. Neo cumple el rol de Salvador y su relación con Cristo resulta evidente, representa al hombre que se cristifica en su proceso de liberación de la conciencia : la crucifixión final, el postrero resplandor de luz con forma central de cruz, el dar su vida por la salvación del 'mundo', denotan signos irrecusables. En el tramo final es además el ciego que ve, figuración tradicional del sabio, de aquél que posee la 'luz interior'. Neo: nuevo, no asociado al sentido de 'moderno', sino al de 'nuevo mundo' o 'nueva creación' en tanto 'vehículo' para acceder a ella. No por nada la nave que lo conduce a la Ciudad de las Máquinas y, después, al 'Cielo', lleva por nombre Logos. En este sentido debemos afirmar que en la enseñanza gnóstica, el ser humano que alcanza la liberación absoluta del Sueño (de la Matrix) se convierte en un cristificado.

Otro vocablo griego, otro término clave del gnosticismo, cuya traducción es 'La Palabra', 'El Verbo'. Así, el Logos conduce a la salvación y a la contemplación del supramundo. Recordemos a Trinity (¿tres?, ¿Trinidad?) al descubrir el 'cielo verdadero' -el sol y la luna, la límpida bóveda estrellada- negado a la visión (al conocimiento) de los hombres. Recordemos su mirada extasiada y sus palabras. Nos seduce la comparación de Smith con el Anticristo. La Pitonisa explica que es el 'doble negativo' de Neo y, en efecto, al vencerlo y 'tomarlo' la fusión de los opuestos determina su desaparición (¿se puede explicar de otra manera la conflagración final?)- Los gnosticos llaman a este proceso el misterio del Kristos-Lucifer. Esto por la sencilla razón de que el Ego guarda la energía de la Conciencia. Así, cuando el aspirante a la cristificación se va liberando del ego , incrementa su nivel de conciencia. Lucifer significa " dador de Luz" y fíjese que Jesucristo dijo "Yo soy la Luz del mundo". Por lo tanto Lucifer es precisamente la antítesis del Cristo.Smith, a nuestro modo de ver, figura la reproducción seriada de lo idéntico, ese perturbador rasgo del orbe global y postindustrial, de ahí su vinculación con los últimos estadios de la tecnificación y, por ende, del mal absoluto.

Smith, Príncipe de este Mundo, amo indiscutible aunque efímero de una ciudad colosal figurada como Babilonia (Babilonia la Grande en el cristianismo gnóstico representa precisamente el mundo falso de la inconsciencia, la realidad falsificada por el velo de Maya, la Ilusión). El Apocalipsis gnóstico según los hermanos Wachowski: la lucha de los ángeles bueno y malo para salvar o perder al mundo. La Luz versus la Tiniebla. Dualismo puro. Llegamos así al desenlace. Confesamos que nos descolocó. Muchos interpretaron que ese lugar tan idílico del final era la Verdadera Realidad. No creemos que así sea. Primero, porque si ahí se hallan metidos El Arquitecto, La Pitonisa y la pequeña Sati, que son sendos programas, el lugar debe ser, a su vez, un ámbito virtual a fin de que los contenga sin problemas. Segundo, porque el carácter virtual (no humano) del Arquitecto queda allí especificado por la respuesta que le da a la Pitonisa cuando ésta lo interroga acerca de si va a cumplir su parte del trato, permitiendo 'salir' (¿de la nueva Matriz?) a quienes así lo deseen. Él responde algo como: "Por supuesto, ¿acaso pensás que soy un hombre?". En consecuencia, se suma un tercero, y por ahora último, nivel de virtualidad: el de la Matriz regenerada. El sistema se reinicia pero no al modo del Arquitecto sino al de la Pitonisa. Este trabajo en su simbología gnóstica se refiere a las liberaciones sucesivas. Uno puede llegar a liberarase del sueño y alcanzar el estado de budeidad. Pero la budeidad no es el fin del camino: es preciso cristificarse.

Renace el ciclo, entonces, a la manera de una Edad de Oro. Esto permite pensar que las condiciones de vida de Sión, que como se dijo puede ser también virtual pero a otro nivel, deberán por fuerza ser distintas a partir de ahora. Sión representa el lugar sagrado oculto en los tiempos finales de un ciclo, los tiempos de penuria (la expresión es nada menos que de Hölderlin-un celebre poeta gnostico, como William Blake-). Los gnósticos cristianos identificabanm Sión con su propio corazón, morada de la Mónada Divina. El templo de Sión debía ser construído a partir de la liberación del ego. Como sea, en la Ciudad subterránea perdura una 'reserva' ante el avance incontrolado del orden tecnocrático. Un comentario final que refuerza la idea de reinstauración de la Matriz con la de recomienzo del tiempo en el marco de una Edad de Oro. Aquí cobra importancia fundamental el personaje de Sati, de indudable origen indio. En efecto, ¿para qué se introduce a esta nena en la última parte de la trilogía? ¿qué función cumple en la historia? ¿por qué se la liga a La Pitonisa? Ella significa, por su reaparición en el final, el umbral de un nuevo tiempo. De hecho, la palabra sánscrita satya tiene la misma raíz que la latina Saturno quien, recordemos, era el regente de la Edad de Oro. Satya Yuga es la designación india de esa primera (y perfecta) etapa de la humanidad. Satya loka es, en el sistema planetario indio, el lugar correspondiente a la órbita de Saturno. Además, en la tradición india la doctrina de los ciclos cósmicos encuentra justamente una de sus manifestaciones más acabadas. Así, al Kali Yuga, nuestra Edad, la de Hierro, la de la oscuridad, habrá de seguirle, al final del tiempo, una suerte de 'reinstalación' (y usamos esta palabra con toda nuestra mala intención, tal cual ocurre en la película con ese notabilísimo recurso del doble pasaje del gatito negro) de una nueva Edad de Oro. Sati viene a personificar, por ende, ese naciente orden de cosas ligado a una preponderancia de la Pitonisa, Sophia, ya que no del Arquitecto. Así es como la Matriz se reinicia. ¿De qué manera? Muy simple: conjugando armoniosamente (¿?) a la Naturaleza (visibles por vez primera, los signos naturales abundan en ese final: pastito verde -muy verde-, aguas cristalinas y un cielo de amanecer soleado ornado de vistosas nubes rojizas) con una tecnología medida y controlada (los esbeltos y para nada agresivos rascacielos que se observan a lo lejos así lo sugieren). He aquí el modelo de mundo ideal regido por la Pitonisa. El triunfo de la Madre Divina en la Edad de Oro , La Jerusalén Celestial del cristianismo gnóstico donde habitan los vencedores del Apocalipsis, los cristificados.

A partir de un articulo de Guillermo García

martes, 15 de abril de 2008

El aporte instructivo y el error doctrinal de Gurdjieff

"Las posibilidades del ser humano son enormes. Vosotros no podéis siquiera concebir la sombra de lo que el ser humano es capaz de alcanzar. Pero nada puede ser alcanzado en el sueño. En el estado de Conciencia de un humano dormido, sus ilusiones, sus "sueños" se mezclan con la realidad. Él vive en un mundo subjetivo del cual no puede jamás escaparse. Y es por eso que nunca puede hacer uso de todos los poderes que posee y vive únicamente en una pequeña parte de sí mismo.” George Ivanovitch Gurdjieff (1866?-1949)

¿Quién es Gurdjieff? Llamado el místico greco-armenio y apodado el Tigre de Turkestán, este personaje enigmático aparece un día en Europa, salido de ninguna parte, para desvelar una enseñanza esotérica nueva, que sin embargo pertenece a la más antigua Tradición.

Sin ser religioso, su enseñanza reúne a todas las religiones. Simple y científica, su explicación de la psicología humana y de las energías del cuerpo, no pertenece al Esoterismo y sin embargo responde a todas sus preguntas. Y aún cuando Gurdjieff no da la llave de la alquimia sexual para despertar el Kundalini, y omite voluntariamente hablar de la Divinidad, la Gnosis moderna le debe el Conocimiento más profundo y más preciso en relación con el Trabajo sobre sí mismo, la estructura del Macrocosmos, y cómo la mujer y el hombre (el Microcosmos) pueden, gracias a la Ley de las octavas, reconquistar el Macrocosmos transformando las energías inferiores egoicas para cristalizar los cuerpos internos.

Ciertamente la doctrina de Gurdjieff se nutre de la tradición gnóstica primordial inherente a todos los cultos, de tal modo que es posible hallarla tanto entre los misterios de la psicología egipcia, tibetana, la philokalia del primitivismo cristiano, la tradición musulmana del sufismo, etc. Precisamente Gurdjieff recopiló esta sabiduría de estas fuentes, y mas precisamente de la Sagrada Orden de Sarmongh.
Insistiendo en la idea que el ser humano, dormido, tiene la "impresión de hacer", Gurdjieff , a partir de estas fuentes, enseña que en realidad son los aspectos subjetivos de nuestra psicología que actúan mecánicamente a través de nuestros tres cerebros (intelectual, emocional y motor). El Recuerdo de Sí unido a la búsqueda de las Emociones superiores (la mística) es el único medio de ahorrar y de regenerar las Energías sutiles del Cuerpo con el fin de subir, de octava en octava, hacia los Mundos superiores de Conciencia. Es esto lo que se llama el Cuarto Camino.

Digno del Saber que Pitágoras (V.M. Kouthumi) encontró en el antiguo Egipto, Gurdjieff recibe, él mismo, estas llaves en los Monasterios milenarios de Oriente y de Medio Oriente, en donde él guarda el sitio secreto. Transmitido de Maestro a discípulo desde la noche de los tiempos, este Saber le permite a Gurdjieff despertar hasta el 70 % de Conciencia.
Abre numerosas escuelas en Europa, luego en Nueva York, y tiene numerosos discípulos (nótese a Ouspensky y a Maurice Nicoll). Escribe dos libros, generalmente mal comprendidos, mismo en nuestros días, y en respuesta a un accidente de auto donde corre peligro de perder la vida, decide no publicar el tercero, revelador. Y sin embargo, lo poco que nos han informado sus discípulos en sus escritos es grandioso. Habrá que esperar a Samael Aun Weor para desvelar la Gnosis en forma completa, en la cual el "fragmento de una enseñanza desconocida" relatado por Gurdjieff tiene un sitio primordial e irremplazable.

"EN QUÉ SITUACION OS DEJO"

El trabajo era un esfuerzo cotidiano. Gurdjieff daba a ciertos elegidos directivas relativas a la concentración del pensamiento, el control de la respiración y de la energía sexual, pero les exigía que guardaran silencio sobre ellas. En una entrevista acordada a Denis Saurat, en 1923, Gurdjieff resumía así su doctrina: Pocos seres humanos tienen alma. Ninguno tiene alma al nacer. Se debe adquirir un alma. Quienes no lo consiguen mueren; sus átomos se dispersan, no queda nada. Algunos se fabrican un alma parcial y quedan así sometidos a una especie de reencarnación que les permite progresar. Y por fin, una cantidad muy pequeña de hombres han llegado a tener almas inmortales. Pero esta cantidad es muy pequeña; apenas algunos. La mayoría de quienes han conseguido algo, no tienen todavía mas que almas parciales... Para el trabajo físico, quiero volverlos dueños del mundo exterior. No es más que una fase temporaria. Trato de darles todos los poderes. No hay diferencia entre los poderes ocultos y los otros. Los ocultistas de hoy se equivocan todos. Mientras tanto, Gurdjieff no limitaba sus actividades a la instrucción de los discípulos del Priorato. Proseguía la redacción de su obra Relatos de Belcebú y ofrecía re-presentaciones de La Lucha de los Magos, tanto en Estados Unidos como en el teatro de los Campos Elíseos en Paris.

Mucho después, ante sus fieles, reunidos en 1949 alrededor de su lecho de muerte en el hospital norteamericano de Neuilly, este gran aventurero o gran sabio pronunció estas palabras ambiguas y un tanto diabólicas: "En que situación os dejo".

(VER testimonio de Thomas Hartmann)

ERROR DOCTRINAL DEL MAESTRO GURDJIEFF : ¿KUNDALINI O KUNDARTIGUADOR (KUNDABUFFER)?

Como vemos, la doctrina de Gurdjieff, casi sin aristas en cuanto a psicología y conceptos elementales de conocimiento con respecto a la conformación del ser humano, salvo por alguna que otra técnica innecesaria como la llamada "del mayordomo", tiene sin embargo su mas grave caída en la definición de un concepto aparentemente inocuo, pero súmemente trascendental para la comprensión del esoterismo, particularmente de sus mas altos misterios: La Kundalini (La serpiente levantada de Moisés, la Virgen del Apocalipsis) y su antítesis el Kundartiguador (la serpiente tentadora del Génesis, el dragón del Apocalipsis) , que Gurdjieff confundió completamente, siendo este asunto la causa de su fracaso.
Veamos por ejemplo lo que escribiera :
En el capítulo 11, del libro “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, Gurdjieff dice:
“En la literatura llamada hermética , ustedes probablemente han encontrado las expresiones , o . Estos términos se emplean a menudo para señalar un poder extraño latente en el hombre que puede ser despertado. Pero ninguna de las teorías conocidas da la verdadera explicación de la fuerza de Kundalini. Esta fuerza se atribuye a veces al sexo, a la energía sexual, es decir se asocia a la idea de que es posible emplear la energía del sexo para otros fines. Esta última interpretación es completamente errónea, porque Kundalini puede estar en todas las cosas. Y sobre todo, Kundalini no es en ningún caso algo deseable o útil para el desarrollo del hombre. Es muy curioso notar cómo los ocultistas se han valido de una palabra cuya significación han alterado completamente, logrando hacer de esta muy peligrosa fuerza un objeto de esperanza y promesa de bendición.”
“En realidad, Kundalini es el poder de la imaginación, el poder de la fantasía, que usurpa el lugar de una función real. Cuando un hombre sueña en vez de actuar, cuando sus sueños toman el lugar de la realidad, cuando un hombre se toma a sí mismo por un león, un águila o un mago, es la fuerza de Kundalini que actúa en él. Kundalini puede actuar en todos los centros, y con su ayuda todos los centros pueden satisfacerse, ya no en lo real sino en lo imaginario. Una oveja que se toma a sí misma por un león o por un mago, vive bajo el poder de Kundalini.
“Kundalini es una fuerza que ha sido introducida en los hombres para mantenerlos en su estado actual. Si los hombres pudieran darse cuenta realmente de su situación, si pudieran darse cuenta de todo el horror de esto, serían incapaces de seguir siendo como son, ni siquiera por un segundo. Comenzarían enseguida a buscar una salida, y la encontrarían muy rápidamente porque hay una salida; pero los hombres no la ven, simplemente porque están hipnotizados. Kundalini es la fuerza que los mantiene en su estado de hipnosis. Para el hombre, despertar significa estar <>. Allí está la dificultad principal, pero es igualmente allí donde encontramos la garantía de la posibilidad de despertar, porque no hay legitimación orgánica para tal sueño – el hombre puede despertar.”


CIERTAMENTE EN SEMEJANTES AFIRMACIONES EL MAESTRO GURDJIEFF SE EQUIVOCÓ COMPLETAMENTE, YA QUE ESA ENERGIA HIPNOTIZANTE QUE MENCIONA NO ES ATRIBUTO DE LA KUNDALINI, SINO TODO LO CONTRARIO, DE LA SERPIENTE DESCENDENTE: EL KUNDARTIGUADOR O KUNDABUFFER. ESE ES EL PRINCIPAL MOTIVO POR EL QUE SU DCTRINA CONCENTRADA EN EL PRIORATO DE PARIS FRACASO ROTUNDAMENTE.
KUNDALA significa ENRROSCAR, KUNDALI, es ENRROSCADO; y KUNDALINI es ENRROSCADA. Estas etimologias son paralelas a YOGA, YOGI, YOGINI.
KUNDALINI ES LA SERPIENTE DE FUEGO ENRROSCADA TRES VUELTAS Y MEDIA (3 1/2 ), ENCERRADA EN EL CHAKRA MULADHARA, EN EL HUESO SACRO-COCCIGEO, QUE TIENE QUE DESPERTAR MEDIANTE LA MAGIA SEXUAL (TANTRA MAITHUNA SADHANA) Y SUBIR VERTEBRA POR VERTEBRA DE NUESTRA MEDULA ESPINAL.
En la tradición hindu, la AUTORREALIZACION ESTA BASADA EN EL DESPERTAR DE LA KUNDALINI, cosa que se nota que Gurdjieff desprecia por completo. No comprende el esoterismo hindú.
SOLO LEVANTANDO LA SERPIENTE DE FUEGO O LA KUNDALINI SHAKTI SE VAN FORMANDO LOS CUERPOS SUPERIORES DEL SER. ESTO NUNCA LO EXPLICO GURDJIEFF, NO TENIA LA CULTURA ESOTERICA DE UNA BLAVASTKY -POR EJEMPLO- PARA HABLAR CORRECTAMENTE DE LA CONSTITUCION SEPTUPLE DEL SER HUMANO.
GURDJIEFF comete el error de no hablar correctamente de la KUNDALINI, la confunde por la Serpiente Tendadora, la KUNDABUFFER que nos mantiene dormidos.
EL PODER SERPENTINO QUE TIENE DORMIDA A LA HUMANIDAD ES DE LA SERPIENTE TENTADORA, LA KUNDABUFFER DE GURDJIEFF, LA COLA DE LUCIFER QUE SE PROYECTA ASTRALMENTE DESDE NUESTRO COXIS HATA LOS INFIERNOS ATOMICOS DE LA TIERRA.
CUANDO CONSERVAMOS EL SEMEN MEDIANTE LA MAGIA SEXUAL, LA KUNDALINI SUBE POR NUESTRO MEDULA ESPINAL, LLENANDONES DEL FUEGO PENTECOSTAL DEL ESPIRITUSANTO, EN LA ZARZA ARDIENTE DEL HOREB.
CUANDO NOS DEDICAMOS A EYACULAR EL SEMEN, EL KUNDABUFFER O KUNDARTIOGUADOR EN EL QUE "PATINÓ"GURDJIEFF SE PROYECTA DEDE NUESTRO COXIS COMO LA COLA DE SATAN. ESTA ES LA SERPIENTE TENTADORA QUE NOS MANTIENE DORMIDOS PSICOLOGICAMENTE, LA SERPIENTE QUE SE ROBA NUESTRA ENERGIA SEMINAL PARA QUE NO PODAMOS CREAR LOS CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER.
LA SERPIENTE TENTADORA, "ASHLANGA" (EN LENGUAJE EGIPCIO,) LA KUNDABUFFER O KUNDARTIGUATOR DE GURJIEFF ES LA FUERZA CIEGA QUE NOS MANTIENE EN ESTADO DE HIPNOSIS PERMANENTE, ES LA FUERZA CIEGA QUE NOS MANTIENE DESNUDOS ANTE LOS OJOS DEL ETERNO.
Actualmente hay muchos hermanos que aún no entienden el Mensaje Gnóstico de Samael, EL VM Samael se baso en las enseñanzas gnósticas de Gurdjieff y Ouspensky para poder entregar la Segunda parte de la Enseñanza que empezo en la decada de los 60s.
Ouspensky fue discipulo de GurDjieff, pero Gurjieff aprendió su enseñanza de los Maestros Gnósticos del Medio Oriente, y se cita que toda la enseñanza de Gurdjieff fue tomada del esoterismo Sufi.
Hay un error gravisimo en Gurdjieff al no aceptar a la KUNDALINI SHAKTI, y confundirla con el nombre de KUNDABUFFER, que se traduce como organo KUNDA-AMORTIGUADOR o KUNDARTIGUADOR.
LA SERPIENTE KUNDALINI nos despierta de estado de hipnosis en que nos encontramos, y nos permite crear los cuerpos existenciales superiores del Ser. El maravilloso traje de Bodas de la parabola evangelica de Jesús el Cristo
LA SERPIENTE TENTADORA, LA KUNDABUFFER DE GURDJIEFF, nos mantiene en estado de hipnosis permanente.
Tenemos que hablar de esto pórque muchos de los detractores de Samael hablan de esto, para refutar al mismo Samael. y desconocen por completo el Error de Gurdjieff.

Agradecimiento, por su colaboraciòn al Hermano "TEKUJTLI"

sábado, 8 de marzo de 2008

La Tradición de la Castidad Científica

Una de las diferencias substanciales del cristianismo gnóstico en relación a otras tradiciones cristianas consiste en la preservación del principio de la castidad, la misma que junto a la aplicación de la psicología práctica y revolucionaria como estrategia para la eliminación del ego, conforman su sello distintivo.

El cristianismo gnóstico, al ser la más alta escuela iniciática dentro de la mística cristiana, -acceden a ella sólamente aquellos que ya han calificado positivamente en responsabilidad y espíritu místico en las otras escuelas- guarda estos misterios en correspondencia con las grandes tradiciones iniciáticas de las otras tradiciones: así, las más altas iniciaciones del budismo necesitanm la utilización del tantra, como es el caso de la iniciación Kalachakra y otras; el más elevado taoismo aplica también la alquimia sexual que consiste en la unión cósmica del hombre y la mujer desprovista del orgasmo animal ; la Kriya Yoga del brahmanismo, el Sufismo mas elevado en el Islam, etc. Los gnósticos reconocemos en estas escuelas verdaderas aulas de Regeneración y vertientes gnósticas para otras tradiciones y latitudes. Sin embargo para la tradición cristiana occidental la más elevada tradición es el gnosticismo de la castidad científica y la psicología revolucionaria.

El iniciado rosacruz Arnold Krumm Heller, asimismo, logró trasmitir de manera abierta esta sabiduría de la alquimia sexual a su escuela; por ello nos dice:“Si los Hermanos Rosa Cruz buscan obras gnósticas en las bibliotecas, siempre que los encargados de cuidar los libros no hayan seguido el ejemplo de San Jerónimo, de quemar todo lo que huela a cuestiones sexuales, encontrarán verdaderas maravillas, como yo las he encontrado, pues los Gnósticos fueron los que me dieron a mí la clave de la Magia Sexual. Se que algunos teósofos me han llamado mago negro porque me ocupo de estos estudios, pero en esto si están todos de acuerdo que en cuanto a magia sexual soy autoridad, que me he ocupado muchos años de esa disciplina, publicando hace más de veinte años, mi primer libro “No Fornicarás”, que en aquel entonces llamó mucho la atención. Hoy solo se encuentra en las bibliotecas”. Debemos advertir , sin embargo, que este trabajo sexual necesita la disciplina espiritual de la psicología revolucionaria y otras prácticas de disciplina mística que solo pueden ser correctamente llevadas dentro de una escuela gnóstica calificada.
La magia sexual sin la disciplina psicológica de un yogui, sin la mística de un monje, sin el amor por el sacrificio ni la voluntad superior de un fakir simplemente es muy peligrosa. La magia sexual conducida por un santo, en cambio, produce resultados maravillosos en la Regeneración del ser humano, y es el único camino para alcanzar la Suprema Salvación, las Iniciaciones en Misterios Mayores, los Cuerpos Solares, etc.

TRADICION BIBLICA
Los gnósticos así como otras escuelas de misterios identificamos a la energía sexual como la manifestación misma de la Capacidad Creadora de Dios en nosotros mismos, de acuerdo al principio de "tal como es arriba es abajo".

Por eso en 2 Timoteo 1,14 se dice: "GUARDA EL BUEN DEPOSITO, POR EL ESPÍRITU SANTO QUE MORA EN NOSOTROS". Guardar el buen deposito es trasmutar y no perder la energía sexual. El Espíritu Santo es la Energía Creadora de Dios mismo, y esto puede ser comprobado al leer que Jesús fue concebido por Obra y Gracia del Paráclito , es decir, por esa fuerza creadora que en el ser humano se manifiesta en la capacidad de procrear. A partir de esta deducción elemental los Gnósticos sabemos que el Pecado contra el Espíritu Santo Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10). Corresponde precisamente al abuso de la energía sexual. Este conocimiento es compartido con otras escuelas hermanas, si bien no todas aplican la castidad científica.

El divino Maestro Jeshuá Ben Pandirá (Jesús de Nazareth) conocía perfectamente esta tradición y la señaló como muy útil para alcanzar el Reino de los Cielos. Asi entre los evangelios canónicos Cristo dice claramente:"HAY EUNUCOS QUE SE HICIERON A SI MISMOS POR CAUSA DEL REINO DE LOS CIELOS ¡EL QUE PUEDA ENTENDER, QUE ENTIENDA!"" Mt. 19, 3-12 .
En este caso el Maestro Jesús está hablando de "eunucos" en el sentido que se da a las personas que a sí mismas se privan del goce sexual con la finalidad de "construir el Reino de los Cielos". Esta tradición fue seguida desde la rama esenia a los primeros círculos inicáticos cristianos, pasando luego a la tradición del celibato católico y ortodoxo. Lamentablemente este celibato perdió la enseñana precisa de la trasmutación sexual, con lo que perdió todo su sentido.

La castidad científica, en los primeros tiempos del cristianismo, solo era enseñada a los cristianos mas avanzados en la displina de la Philokalia y de la Metanoia. Ayer como hoy, debia practicarse exclusivamente dentro del sacramento del matrimonio para así alcanzar su plenitud. Los sacerdotes y las diaconisas debidamente preparados y disciplinados en el cristianismo hermético, entonces, debían practicar la castidad científica. Una tradición que como sabemos ha tenido correspondencia con las distintas escuelas religiosas de regeneración en el Mundo entero.

Dentro de la misma tradición del Antiguo Testamento podemos leer las siguientes referencias a la Castidad Científica:

Lev.15,16 "CUANDO EL HOMBRE TUVIERE EMISIÓN DE SEMEN LAVARA EN AGUA TODO SU CUERPO Y SERÁ INMUNDO HASTA LA NOCHE".
Levítico 15,18 "Y CUANDO UN HOMBRE YACIERA CON UNA MUJER Y TUVIERA UNA EMISIÓN DE SEMEN AMBOS SE LAVARAN CON AGUA, Y SERÁN INMUNDOS HASTA LA NOCHE".
Levítico 15,32 "ESTA ES LA LEY PARA EL QUE TIENE EMISIÓN DE SEMEN VINIENDO A SER INMUNDO A CAUSA DE ELLOS". Los traductores protestantes han cambiado este texto en algunos casos por "blenorragia", "chancro", etc. Lo cual demuestra que DESCONOCEN EL HEBREO ANTIGUO.
Génesis 2,15 "COLOCO EL TETRAGRAMMATON (IOD HE VAU HE) AL HOMBRE EN EL EDÉN PARA QUE LO LABRARA Y LO GUARDASE". El edén es el mismo sexo y labrar se refiere a la Piedra Filosofal.
Números 5,1 "JEHOVÁ HABLO A MOISÉS DICIENDO: "MANDAD A LOS HIJOS DE ISRAEL QUE ECHEN DEL CAMPAMENTO A TODOS LOS QUE PADECEN FLUJO DE SEMEN".
Deuteronomio 23,1 "NO ENTRARA EN LA CONGREGACIÓN DE JEHOVÁ EL QUE TENGA MAGULLADOS LOS TESTÍCULOS O AMPUTADO SU MIEMBRO VIRIL". Aquí resalta la importancia que da Jehová al sexo para la perfección del ser humano. Magullados los testículos es la impotencia sexual y amputado el miembro viril son la cortadura y la vasectomía.
En otros posts prometemos ampliar este tema a fin de ilustrar a nuestros estimados lectores respecto a este fundamental tema para la completa regeneración física y espiritual del ser Humano.

Timoteo 1,15 "PARA LOS PUROS TODO ES PURO, MÁS PARA LOS CORROMPIDOS E INCRÉDULOS NADA LES ES PURO; PUES HASTA SU MENTE Y SU CONCIENCIA ESTÁN CORROMPIDAS".

lunes, 3 de marzo de 2008

Introducción a la Pistis Sophia

A través de los estudios antropológicos gnósticos se ha podido verificar, que todas las grandes civilizaciones serpentinas del pasado, siempre rindieron culto, a lo divinal, cada una de esas extraordinarias culturas, alcanzaron, un alto grado de desarrollo científico, artístico, filosófico y espiritual.

Todos los cultos antiguos han intentado conducir al hombre a la única gran verdad, y es que en realidad sólo existe una sola religión, única y cósmica. Esta religión asume diferentes formas religiosas según los tiempos y las necesidades de la humanidad, y es de esto que resulte asombroso la enorme similitud simbólica y teológica de todas las formas religiosas.

Es importante señalar que en cada civilización y para cada religión existe un libro sagrado o Biblia. Se sabe por ejemplo, que para los budhistas, es el Bhagavad Gita, para los musulmanes, el Corán, para los taoístas, el Tao-Te king, para los mayas el Popol-Vuh, para los gnósticos la Pistis Sophía.

El libro sagrado de la Pistis Sophía algunos se lo atribuyen a los Ophistas, a los valentinianos, a Jesús y sus discípulos, y que todos los historiadores gnósticos esotéricos han querido develar y en su mayoría han desencarnado antes de hacerlo; entre ellos se encuentran, Epifanio, Tertuliano, Clemente de Alejandría (uno de los obispos cristianos con más dones sobre el esoterismo), Irineo, Hipócrates y recientemente Arnoldo Krum Heller (Huiracocha) y por último el gran sabio, escritor esoterista , filósofo, y antropólogo gnóstico contemporáneo, el V.M. SAMAEL AUN WEOR, que tampoco alcanzó a terminar su develación, se encontraba realizando su trabajo de interpretación y develación hasta el capítulo 91, cuando ocurrió el quebranto de su salud que lo llevó a la muerte.

La Pistis Sophía es el libro sagrado para los gnósticos, es la Biblia gnóstica, es el libro cumbre de todas las doctrinas gnósticas y se divide en 148 capítulos. Los textos originales de éste libro sagrado, y que sirvieron de base en los primeros siglos están en lenguaje copto, se halló en el subsuelo de Egipto, la tierra de los faraones; por aras del destino los textos originales griegos del libro sagrado la Pistis Sophía y cuya antigüedad se remonta al siglo III, desaparecieron y no se han podido encontrar. Sólo se tiene el manuscrito sahídico que es una traducción de los textos primitivos.

La Pistis Sophía se publicó en latín, en el año de 1851, por SHWARZE y PETERMAM, con un código de la ciudad de Londres llamado Asqueniano, su nombre en latín es “OPUS GNOSTICUM VALENTINO ADJUDICATOM EST” La Pistis Sophía contiene todas las palabras del adorable salvador del mundo, el Cristo Jesús. Fue escrita por los apóstoles vertiendo en el todas las instrucciones esotéricas cristicas, que Cristo Jesús, les diera en el monte de los olivos y en otros lugares santos. Este libro sagrado se había venido conservando en secreto durante muchos siglos. En esta obra maestra se encuentran antiguas y sagradas enseñanza, en el sentido más completo de la palabra, capaz de transformar al ser humano. La Pistis Sophía es la enseñanza secreta del gran Kabir Jesús el Cristo, quien vino a traernos la doctrina del cristo íntimo, la doctrina del Ser.

Las enseñanzas contenidas en éste libro sagrado son altamente simbólicas, llevan un mensaje dirigido a la conciencia, dicho mensaje se oculta bajo el ropaje del lenguaje simbólico del centro emocional e intelectual superior, ese lenguaje simbólico, es exactamente comparable al lenguaje de las parábolas. Por tal motivo si se lee este libro en forma literal, o a la letra muerta o como quien lee las columnas de un periódico, cae en los absurdos más terribles. Para su correcta interpretación y comprensión se requiere del desarrollo de ciertas facultades latentes en el ser humano y es precisamente uno de los objetivos de estas enseñanzas. La forma simbólica del escrito es develada de acuerdo a las traducciones gnósticas, por el V.M. Samael Aun Weor.

En este grandioso libro sagrado se encuentra una didáctica precisa para lograr una transformación radical, explica sobre como rescatar la herencia perdida, a causa de haber comido del fruto prohibido, por haber violado el sexto mandamiento de la Ley de Dios y que dice “NO FORNICAR”, es decir por haber hecho mal uso del sexo. Trata como o de que manera podemos nosotros reincorporarnos a la luz. Explica lo que es el obstinado ego o los daños que este ha venido produciendo a la humanidad e indica como eliminarlo, para que las almas alcancen el sendero de la liberación total, es decir la didáctica completa para la redención de las almas.

Pistis Sophía alegoriza, al alma anhelante, es el alma humana. Desde el punto de vista semántico, “Pistis”, es poder, “Sophía”, significa sabiduría, vale decir, el poder y la sabiduría de la luz, lamentablemente, atrapada por el obstinado ego. El obstinado ego pluralizado es todo ese conjunto de errores, vicios y defectos de tipo psicológicos, tales como: la ira, lujuria, codicia, envidia, orgullo, pereza y gula; que moran en nuestro interior y que lamentablemente tienen embotellada a la conciencia o alma humana.

Es importante hacer una clara diferenciación entre sophia y la razón subjetiva del intelecto, Sophia es la razón objetiva del Ser, es conciencia despierta, y la razón subjetiva es producto del ego; el ego es tinieblas y sophia es la luz. En la mente interior se encuentra sophía, la divina sabiduría, basada en la experiencia viva y directa de eso que es lo real.

Pistis Sophía la divina sabiduría-poder se halla latente dentro de cada uno de nosotros, en nuestro universo interior. Sólo con la muerte del ego podremos alcanzar el poder y la sabiduría para convertirnos en amos y reyes de la naturaleza.

Pistis Sophía, el alma anhelante, el alma humana o conciencia, es valiosa, es una gema preciosa que anhela la libertad, la luz, el poder y la sabiduría que el obstinado ego tiene atrapada.

El alma solo puede ser ayudada y liberada de entre las tinieblas del obstinado ego, con el auxilio de una fuerza superior a la mente. Afortunadamente, existe en nuestro interior esa fuerza de tipo superior capaz de eliminar de nuestro interior cualquier defecto previamente comprendido en todos los recovecos de la mente.

Morir en la cruz y mediante el fuego sagrado es necesario para alcanzar el verdadero arrepentimiento. La cruz es un símbolo alquímico muy antiguo, la cruz es el símbolo de la inmortalidad de la vida y de la redención del género humano. Cristo Jesús entregó a sus discípulos la doctrina del fuego, la doctrina de la luz. Enseño que la redención del género humano se encuentra muriendo en la cruz y mediante el fuego sagrado.

Enseño los 3 factores necesarios para alcanzar la liberación final, los cuales se encuentran ocultos bajo el sentido simbólico de sus parábolas. Cuando dijo: el que quiera venir en pos de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz y sígame. Negarse a si mismo significa dar muerte al obstinado ego pluralizado. Tomar la cruz, es el trabajo con el fuego, con el INRI (ignis natura renovador integram, el fuego renueva incesantemente a la naturaleza) con el fuego se quema al ego y también se fabrican ciertas estructuras corpóreas para llegar al nacimiento segundo. Seguir al Cristo es el tercer factor, es el sacrificio por la humanidad, es estar dispuestos a hacer lo que el hizo, dar hasta la última gota de sangre, entregando sus enseñanzas cristicas para el bienestar y beneficio de los demás en forma desinteresada.

La Pistis Sophía (poder-sabiduría), es pues, la Biblia gnóstica, lo más grande y sagrado, entrega un mar de sabiduría. Este grandioso libro sagrado es una obra artística, ya que enseña la manera de cómo cultivar y desarrollar internamente la verdadera belleza del alma y del espíritu.

Es también filosófico porque entrega un mensaje, una orientación, una enseñanza dirigida siempre a la conciencia del ser humano, y busca siempre mediante la reflexión serena, elevar al hombre a las cumbres del real ser (lo divino que hay en cada criatura humana).

Además es altamente científico, porque entrega el conocimiento de la ciencia pura, que nada tiene que ver con las teorías, conceptos, hipótesis o utopías.

El gnóstico científico tiene sistemas diferentes para la investigación; tiene disciplinas especiales que permiten al ser humano poner en actividad ciertas facultades latentes en el cerebro, ciertos sentidos de percepción completamente desconocidos para la ciencia materialista y que permiten verificar por si mismos todas las interrogantes del ser humano.

La ciencia pura es experiencia directa, vívida y real, la ciencia pura es ética superior, análisis puesto al servicio del Ser.

Ciencia pura como la gran obra, la ciencia de los alquimistas medievales. La ciencia pura como la que utilizó Jesús, el cristo para realizar milagros o prodigios.

Es superlativamente místico, ya que enseña como lograr el religare. Religión proviene del término “Re-ligare” es decir, el objetivo fundamental de este libro sagrado y de todo principio religioso, es el religare, volverse a unir con su propia divinidad, regresar al punto de partida original, al Ser de la filosofía experimental.

Querer dar a conocer todo un mar de sabiduría contenida en esta Biblia gnóstica, en tan poco tiempo, es más que imposible, por lo que solo estudiándola y vivenciándola encontraremos en ella el elixir de larga vida, el principio y el fin, el alfa y el omega, que muchos sabios, filósofos y científicos no han podido encontrar.
Pedro Luna. La Paz, B.C.S. México.